Cirrosis hepática: toda la información

La cirrosis es una enfermedad crónica del hígado que aparece cuando este órgano se va dañando de forma progresiva.

El hígado es un órgano muy importante que tenemos en la parte derecha del abdomen, debajo de las costillas. Algunas de sus funciones más importantes son:

  • Limpiar la sangre de sustancias que el cuerpo debe eliminar.
  • Producir bilis, necesaria para digerir y absorber grasas.
  • Fabricar proteínas esenciales
  • Regular hormonas y metabolismo.
  • Ayudarnos a defendernos de las infecciones.

Cuando el hígado recibe agresiones repetidas (por ejemplo, por consumo de alcohol, virus como el de la hepatitis, sobrepeso o diabetes con grasa en el hígado, etc.), el tejido hepático se lesiona.

El cuerpo intenta reparar este daño formando tejido cicatricial, que llamamos fibrosis. Con el tiempo, si el daño sigue, este tejido cicatricial aumenta y el hígado se va volviendo más duro y menos capaz de funcionar con normalidad. Esto es lo que llamamos cirrosis.

La cirrosis es una enfermedad crónica (de larga duración) y progresiva, pero en muchos casos puede estabilizarse o incluso mejorar si se elimina su causa.

La cirrosis tiene dos fases principales:

1. Cirrosis compensada

  • El hígado todavía puede realizar la mayor parte de sus funciones.
  • A menudo no hay síntomas, y la persona puede encontrarse bien.

2. Cirrosis descompensada

  • El hígado ya no puede funcionar correctamente.
  • Es cuando aparecen los primeros signos y síntomas, como puede ser acumulación de líquido en el abdomen, ictericia (piel amarilla), confusión, o hemorragias.

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