La enfermedad renal crónica avanzada (MRCA) es la fase en la que los riñones han perdido gran parte de su función y ya no pueden realizar correctamente su trabajo.
¿Qué hacen los riñones?
- Filtran la sangre y eliminan toxinas.
- Regulan el agua y las sales minerales (como el potasio o el sodio).
- Ayudan a controlar la presión arterial.
- Participan en la producción de glóbulos rojos y en la salud de los huesos.
¿Qué ocurre cuando la enfermedad es avanzada?
- Se acumulan residuos y líquidos en el cuerpo.
- Pueden aparecer síntomas como cansancio, hinchazón, falta de apetito o dificultad para respirar.
- Es necesario un seguimiento muy cercano por parte del equipo de nefrología.
En esta fase:
- Es muy importante cuidar la alimentación (control de proteínas, potasio, sal, líquidos, etc.), tal y como se explica en el material de prediálisis.
- Se empieza a hablar ya preparar, si es necesario, un tratamiento sustitutivo renal, como la diálisis (que puede estar en el hospital o en el domicilio).
Los riñones son dos órganos situados en la espalda, debajo de las últimas costillas. Su función principal es filtrar la sangre y eliminar el exceso de toxinas y líquidos por medio de la orina. Además producen hormonas y vitaminas.
Cuando los riñones pierden su función de filtrado, se necesitan tratamientos que puedan suplirla para que la persona pueda seguir viviendo. La mejor opción de tratamiento es el Trasplante Renal.
El Trasplante de Riñón ofrece:
- Mejor calidad de vida para el paciente y su familia
- Independencia de un tratamiento de diálisis
- Menos restricciones en la alimentación
- Menor gasto económico
- Menor incidencia de complicaciones y de mortalidad
Diálisis a domicilio
La diálisis domiciliaria es una opción de tratamiento altamente recomendable, especialmente en aquellas situaciones en las que el trasplante renal no puede llevarse a cabo o debe aplazarse por motivos médicos o personales. En ese contexto, se considera la segunda mejor alternativa terapéutica.
Esta técnica ofrece varios beneficios: es una opción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, facilita la conciliación con la vida familiar y laboral y contribuye a mejorar la calidad de vida de la persona. Además, se asocia con una mejor supervivencia y una reducción de los ingresos hospitalarios en comparación con la diálisis intermitente realizada en centro sanitario.