Qué es la diálisis y qué tipos hay

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dialisi

En condiciones normales, los riñones tienen una doble misión: de un lado, la de eliminar del organismo la urea y otras sustancias tóxicas y, por tanto, nocivas y, por otro lado, intervenir en los procesos de formación de sustancias necesarias para la salud como son los derivados de la vitamina D - para poder sintetizar el calcio -, o la eritropoyetina- que estimula la formación de glóbulos rojos-, entre otros.

Al no funcionar bien los riñones, las sustancias tóxicas como la urea, el fósforo, el ácido úrico y el potasio, se acumulan en la sangre y provocan toda una serie de trastornos que repercuten sobre la salud. En este momento, la lesión de los riñones ya está en un grado muy avanzado, y el aumento de las toxinas en la sangre puede representar un riesgo para la vida.

Cuando se llega a esta situación, ya no existen medicamentos capaces de curar esta enfermedad y hacer que los riñones recuperen su actividad. Por esto, se necesita un tratamiento que sustituya el funcionamiento de los riñones. Este procedimiento es la diálisis.

Hay dos tipos de diálisis: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal.

 

Diálisis a domicilio (general)

Hemodiálisis domiciliaria

Diálisis peritoneal

Hemodiálisis en el centro

Definición

Conjunto de técnicas realizadas en el domicilio cuando el trasplante no es posible o debe aplazarse. 

Filtrado sanguíneo con máquina de hemodiálisis realizado en casa. 

Filtrado mediante el peritoneo con líquido que se instila y se drena. Tratamiento a domicilio. 

Filtrado sanguíneo realizado en un centro sanitario especializado. 

Objetivo

Sustituir la función renal de forma flexible, sostenible y personalizada. 

Sustituir la función de los riñones filtrando la sangre en el domicilio. 

Sustituir la función renal utilizando el peritoneo como filtro natural. 

Sustituir la función renal cuando no puede realizarse diálisis domiciliaria. 

Lugar de realización

Domicilio. 

Domicilio. 

Domicilio. 

Centro de diálisis u hospital. 

Acceso necesario

Depende de la técnica (vascular o peritoneal). 

Fístula o catéter. 

Catéter peritoneal. 

Fístula arteriovenosa interna o catéter. 

Funcionamiento

Depende de la modalidad (hemodiálisis o peritoneal). 

La sangre sale, se filtra y devuelve al cuerpo. 

El líquido entra en el abdomen y se cambia después de horas de filtración. 

La sangre se filtra en una máquina bajo supervisión del personal sanitario. 

Formación previa

Sí, esencial. 

Sí, para aprender la máquina y el proceso. 

Sí, para manejar intercambios o cicladora. 

No es necesaria formación para el paciente; el personal realiza el tratamiento. 

Autonomía del paciente

Muy alta. 

Muy alta. 

Muy alta. 

Baja, depende del centro y de horarios fijos. 

Impacto en la calidad de vida

Muy positivo: flexibilidad, menos desplazamientos. 

Positivo: control y conciliación. 

Positivo: tratamiento suave y flexible (incluida opción nocturna). 

Puede limitar actividad laboral, social y movilidad por horarios rígidos. 

Beneficios destacados

Más sostenible, menos hospitalizaciones y mejor supervivencia que la diálisis en centro. 

Autonomía y mejor conciliación. 

Tratamiento continuo y compatible con actividades de la vida diaria. 

Entorno profesional, control sanitario constante. 

Cuándo se utiliza

Cuando no se puede realizar el trasplante o debe aplazarse. 

Cuando la persona puede y quiere realizar el tratamiento en casa. 

Cuando el paciente es apto para la técnica y puede realizarla en el domicilio. 

Cuando no es posible o adecuado realizar diálisis en casa.

Si este tratamiento es sostenido en el tiempo, puede tener algunas repercusiones sobre el resto del organismo y puede provocar anemia, alteraciones del estado nutricional, trastornos del corazón y de las arterias, del aparato digestivo y de los huesos.

Al empezar el tratamiento, se pueden tener algunas molestias, como pueden ser náuseas, algún vómito o sensación de mareo, a causa de un descenso de la tensión arterial (hipotensión arterial). Cuando ya se lleva más tiempo con este tratamiento, se pueden tener también rampa en las extremidades inferiores. No hay que preocuparse, puesto que el profesional estará vigilando estas posibles complicaciones.

Además de hacer una diálisis de buena calidad, es importante prevenir y/o tratar todas estas complicaciones. En el caso de la hemodiálisis, si la función de la fístula arteriovenosa interna no es buena, puede ser necesario hacer otra de nueva. Si así fuera, durante un tiempo se necesitará un catéter y, en esta situación, es más alto el riesgo de infecciones o de diálisis insuficiente.

En el caso de la diálisis peritoneal, el problema más importante son las infecciones del catéter y/o de la cavidad abdominal, conocida como peritonitis.

En ambos tipos de diálisis, la adecuación de la dieta, el cumplimiento estricto del tratamiento y el autocontrol por parte del paciente son fundamentales.

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