La rinosinusitis crónica es una enfermedad inflamatoria que afecta a la nariz y los senos paranasales y que puede tener un fuerte impacto en la calidad de vida. Es más frecuente de lo que parece: afecta aproximadamente a un 4% de la población.
Las personas con rinosinusitis crónica pueden presentar:
- Congestión nasal persistente
- Dolor o presión facial
- Dolor de cabeza
- Mucosidad abundante
- Inflamación
- Pérdida de olfato
- Sensación de oído tapado
Estos síntomas pueden empeorar si la enfermedad se asocia a pólipos nasales.
En los últimos años, el desarrollo de fármacos biológicos basados en anticuerpos monoclonales ha revolucionado el tratamiento de las formas más graves de la enfermedad. Estos tratamientos se dirigen específicamente a la inflamación de tipo T2, una de las más habituales en países occidentales, y que en un 40% de los casos puede requerir atención hospitalaria.
Los tratamientos biológicos:
- Reducen la inflamación.
- Mejoran los síntomas de forma notable.
- Permiten disminuir el uso de corticoides orales (que tienen importantes efectos secundarios).
- Reducen la necesidad de cirugías repetidas.
Uno de los beneficios más destacados es la recuperación del olfato , un síntoma que hasta hace poco tenía pocas opciones terapéuticas efectivas.
Desde 2022, el Servicio de Otorrinolaringología del HUB cuenta con la primera consulta específica de rinosinusitis crónica grave con pólipos del Estado, donde se atienden pacientes que en muchos casos también tienen asma grave asociada y que reciben tratamientos biológicos con excelentes resultados y buena tolerancia.