La poliposis nasal es una situación en la que dentro de la nariz y de los senos paranasales aparecen unos bultos blandos llamados pólipos. No son peligrosos ni cancerosos, pero sí que pueden llegar a ser muy molestos, porque ocupan espacio y no dejan que el aire circule bien. Esto hace que sea difícil respirar, oler y, por lo general, tener una vida cotidiana cómoda.
Las personas con pólipos pueden experimentar:
- Obstrucción nasal importante
- Ausencia casi total de olfato
- Dificultad para dormir
- Fatiga por la mala respiración
- Mayor recurrencia de infecciones nasales
En muchos casos, la presencia de pólipos afecta de forma severa a la calidad de vida.
Durante años, las principales opciones han sido:
- Corticoides orales, útiles pero con riesgos a largo plazo
- Cirugía endoscópica nasosinusal, que puede requerir reintervenciones porque los pólipos tienden a reproducirse
Ahora, sin embargo, las terapias biológicas han cambiado el panorama. Este tratamiento se indica en pacientes que cumplen criterios como:
- Pérdida importante de calidad de vida
- Pérdida de olfato severa
- Uso repetido de corticoides
- Persistencia de pólipos a pesar de haber sido operados previamente
Los tratamientos biológicos han demostrado:
- Reducción del tamaño y número de pólipos
- Mejora de la respiración y del descanso
- Recuperación significativa del olfato
- Disminución de la necesidad de medicación y quirófano
Según la experiencia del Hospital de Bellvitge, los resultados son muy esperanzadores, con buena tolerancia y grandes beneficios para los pacientes.