La caja torácica es una estructura ósea y muscular que protege los órganos vitales del tórax, como el corazón y los pulmones. Está formada por:
Vértebras torácicas: Doce vértebras que forman la parte posterior de la caja torácica.
Costillas: Doce pares de costillas que se articulan con las vértebras. Las siete primeras costillas se unen directamente al esternón, mientras que las tres siguientes se unen a través de cartílagos. Las dos últimas costillas son flotantes y no se unen al esternón.
Esternón: Un hueso plano situado en el centro del tórax, formado por el manubrio, el cuerpo y el apéndice xifoideo.
Los músculos intercostales, situados entre las costillas, permiten los movimientos respiratorios al elevar y bajar las costillas. Además, el diafragma, un músculo en forma de cúpula situado en la base de la caja torácica, juega un papel crucial en la respiración.
La Técnica de implante 3D a medida
A diferencia de las técnicas ortopédicas tradicionales, esta prótesis no modifica la estructura ósea. Utilizando tecnología avanzada de escaneo y diseño asistido por ordenador (CAO), se crea un implante de silicona personalizado que corrige la deformación sin necesidad de tocar la caja torácica.
Ventajas del implante 3D
Menos invasiva: El implante se coloca de forma submuscular, minimizando riesgos y dolores postoperatorios.
Corrección inmediata: Los resultados son visibles de inmediato y ofrecen una solución duradera, ya que el implante está diseñado para durar toda la vida sin necesidad de reemplazo.
Rápida recuperación: La cirugía dura alrededor de una hora bajo anestesia general, y la hospitalización suele ser corta (inferior a una semana). La recuperación total para volver a actividades cotidianas puede durar unas dos semanas, mientras que las actividades deportivas deben esperar al menos 3 meses. El paciente deberá llevar unos días faja torácica yy un pequeño drenaje hasta completar al menos 1 mes.
Sin riesgos de recaída: Al no alterar la estructura ósea, el riesgo de recaída o de resultados insuficientes es muy bajo, lo que lo convierte en una opción ideal.
Procedimiento de Ravitch: Éste es un abordaje más tradicional y abierto que implica la resección de los cartílagos costales deformados y la reposición del esternón en una posición más normal. A menudo se utiliza una férula metálica para estabilizar la pared torácica durante su recuperación. Esta técnica está indicada cuando hay una deformidad del tórax y el corazón y los pulmones están compromidos y en riesgo.
Implantes personalizados en 3D: En algunos casos, se utilizan implantes personalizados realizados a medida para llenar la depresión del esternón. Este método es menos invasivo y puede ser una opción para aquellospacientes que no sufren síntomas cardiorrespiratorios severos.
Usted tratará con el cirujano por qué se le indica esta intervención. En algunos casos, su problema puede presentar varias opciones y conjuntamente tendrán que decidir cuál es la más oportuna para usted. En otras ocasiones, puede haber una opción claramente necesaria para conseguir los objetivos del tratamiento y su cirujano se lo explicará para que usted pueda comprenderlo. Hay ocasiones en las que tenemos muchas pruebas a favor de una decisión y otras en las que los resultados esperables pueden no ser tan previsibles. De acuerdo con el conocimiento científico que exista, su equipo y usted tomarán una decisión. También es importante saber que, en ocasiones, la intervención puede tener una intención curativa a largo plazo (como puede ser el tratamiento de un cáncer de pulmón) mientras que, en otras, lo que se le ofrece es una posibilidad de mejora a pesar de saber que la corrección total del problema es difícil o que los resultados no perduran siempre en el tiempo.
El consentimiento informado es el derecho del paciente a ser informado específicamente del procedimiento quirúrgico que se le va a realizar, teniendo en cuenta su situación personal. Le proporcionaremos información y respuestas a sus preguntas para que pueda evaluar los beneficios y riesgos y consentir someterse a la cirugía planteada conociendo la información disponible. Usted tiene derecho a retractarse en cualquier momento previo a la anestesia y se le informará, de nuevo, de las posibles consecuencias si no se realiza la cirugía.
Podrían pedirle que consintiera también en otras cuestiones como puede ser la realización de un estudio, la toma de muestras o imágenes o la consulta de su historia clínica. De ser así, se lo explicarán específicamente.
Las pruebas deben haberse realizado, generalmente, dentro de los 6 meses previos a la cirugía con un máximo de un año. Las pruebas que le realizarán para la intervención son:
Análisis de sangre. Le harán una analítica básica en la que seguramente se pedirá:
Hemograma. Los tres parámetros más importantes son
Hemoglobina (medida indirecta de los glóbulos rojos). Sirve para comprobar que no esté anémico antes de someterse a una cirugía en la que se pueden producir pérdidas sanguíneas
Leucocitos (conocidos como glóbulos blancos). Sirve para comprobar que tiene un correcto nivel de defensas (no deben estar por debajo de los valores normales) y para descartar que no haya ningún proceso infeccioso (no deben estar por encima de los valores normales)
Plaquetas. Participan en el proceso de la coagulación y ayudan a reparar los vasos sanguíneos cuando se lesionan para evitar el sangrado
Coagulación. Sirve para comprobar que los distintos factores que intervienen en la coagulación funcionan correctamente. Estas pruebas pueden estar alteradas si se toma tratamientos anticoagulantes (por ejemplo, sintrom®) o si se tiene una función hepática incorrecta
Bioquímica. Se solicitarán algunos parámetros para ver la función renal, enzimas hepáticas, iones como el sodio y el potasio y la glicemia. Dado que se suele pedir la glicemia, es conveniente realizar la analítica en ayunas
Radiografía de tórax. Se realiza para evaluar
El pulmón y la pleura
El corazón
Ecocardiograma: permite ver el funcionamiento del corazón y los pulmones.
Electrocardiograma. Permite comprobar el ritmo cardíaco y descartar distintos tipos de arritmia.
Una intervención quirúrgica supone una agresión controlada al organismo con un objetivo terapéutico. Por tanto, se necesita que usted se encuentre en las mejores condiciones para responder desde el punto de vista físico. Debe prepararse.
Plan de la visita:
Revisar que se han realizado todas las pruebas preoperatorias necesarias.
Explicarle cómo transcurrirá el ingreso en caso de que, como esperamos, no presente ninguna complicación.
Realización de una serie de preguntas que nos servirán para detectar qué aspectos son más importantes a trabajar con usted para que su preparación y recuperación posterior sean un éxito. Detección de posibles dificultades en el postoperatorio en casa por falta de soporte adecuado y activación de los circuitos disponibles.
Resolución de dudas sobre su enfermedad o el proceso de hospitalización
Explicación de la PREHABILITACIÓN, es decir: cómo debe prepararse, en función de su situación personal, a tres niveles: preparación física, preparación nutricional y preparación psicológica
¿Qué es la prehabilitación?
La prehabilitación o acondicionamiento físico preoperatorio consiste en mejorar la capacidad funcional y fisiológica de un paciente para que pueda afrontar mejor una situación de estrés como la cirugía. Se tomarán las siguientes medidas.
Preparación física:
Educación sanitaria respiratoria preoperatoria con petición de primera visita en servicio de rehabilitación o consulta de prehabilitación específica si fuera necesaria.
Se descartará sarcopenia, en caso de positividad, se derivará al Servicio de Rehabilitación para que se programen sesiones de reentreno al esfuerzo para pacientes con patología respiratoria.
La evaluación física se realizará mediante un test de marcha (si la visita puede ser presencial) o mediante unas preguntas (si la visita es telemática).
En ambos casos, se le ofrecerá un plan de entrenamiento ajustado a sus necesidades que deberá seguir hasta el día previo a la intervención quirúrgica. Consistirá en realizar ejercicio físico sin realizar sobreesfuerzos pero continuado.
Cumplir con este entrenamiento tendrá una repercusión muy importante en la mejora de su salud.
En la consulta también le explicarán los beneficios de realizar una movilización precoz después de la cirugía (lo veremos en el apartado de hospitalización). En el hospital le explicarán en qué momento debe sentarse, ponerse de pie o caminar con la ayuda del personal necesario. Recuerde que se recomienda una movilización precoz porque muchos estudios científicos han demostrado una mejora de resultados en salud y una disminución de las complicaciones después de la cirugía.
Usted puede tener anemia (falta de hierro) en el momento del diagnóstico, como consecuencia de su enfermedad o por otras razones crónicas. En caso de que su análisis de sangre muestre anemia, es posible que necesite distintos tratamientos para mejorar su condición antes de la cirugía. El tratamiento puede ser oral o intravenoso. En caso de que necesite tratamiento de hierro intravenoso, se realizará de forma ambulatoria en el Hospital de Día.
Deshabituación de tóxicos como el tabaco o el alcohol y de drogas:
Será imprescindible que reduzca al máximo el consumo de todo tipo de bebidas alcohólicas y/o tabaco.
Las posibles complicaciones, resultado de la cirugía, disminuyen de forma demostrada en pacientes que cumplen esta deshabituación durante un período mínimo de 3-4 semanas antes de la operación. Para ello, puede ser visitado por equipos especializados que le ayudarán a dejar de fumar y/o beber antes de la cirugía. www.tabaquismo.cat
Con los resultados de las pruebas preoperatorias y después de la visita con enfermería, se le programará una visita con el anestesiólogo para comprobar que todo está correcto antes de la cirugía.
Plan de la visita:
Realizar un documento preoperatorio en el que se recoge:
Las alergias a medicamentos, alimentos o sustancias como el látex. Aporte los informes que tenga si se las han estudiado.
Los hábitos tóxicos: si fuma, bebe alcohol o consume drogas. Es aconsejable dejar estos hábitos en las 4 semanas previas a la intervención y completamente mínimo 10 días previos a operarse, ya que disminuye el riesgo de complicaciones.
Los antecedentes patológicos: todas las enfermedades que padezca o haya sufrido.
Los antecedentes quirúrgicos: los tipos de cirugía y anestesia que le han realizado previamente y si ha habido algún problema. En este momento es importante que explique si ha presentado vómitos o náuseas postoperatorios o si es una persona que se marea con facilidad. Es muy poco frecuente vomitar en el postoperatorio, pero en algún caso puede ocurrir y es preferible avisar a su anestesiólogo para que le administre fármacos especiales preventivos para las náuseas y vómitos.
La medicación habitual que se toma. Es frecuente que su anestesiólogo pueda visualizar esta medicación en el ordenador, pero en ocasiones no está actualizada ,así que es recomendable llevar preparada la medicación que toma, el horario y la cantidad.
Se recogerán los resultados de las pruebas complementarias previamente realizadas.
Estudio de la vía aérea: se le realizará una serie de pruebas, como abrir la boca, ponerse de lado o estirar el cuello hacia arriba. Esto se realiza para evaluar la facilidad o no de colocar el tubo orotraqueal necesario para respirar durante una anestesia general.
Le preguntarán su peso, su talla y la edad para realizar los cálculos de las dosis de los distintos fármacos que se administran para realizar una anestesia.
Se le explicarán los diferentes tipos de anestesia que le pueden realizar. En el caso de la resección pulmonar, es necesaria una anestesia general. También puede realizarse algún tipo de bloqueo nervioso para disminuir el dolor en el postoperatorio. Tenga en cuenta que normalmente no suele ser el mismo el anestesiólogo que le realiza el preoperatorio y el anestesiólogo que lo anestesia en quirófano. Este segundo será quien tomará la decisión última del tipo de anestesia a realizar.
Le darán un consentimiento informado específico según el cual acepta ser anestesiado. Seguramente previamente, también haya firmado el consentimiento según el cual acepta la cirugía que le van a realizar.
En función de la medicación que tome, se le darán unas pautas si existe alguna medicación que tenga que dejar previamente. Algunos de los fármacos que se suelen suspender son anticoagulantes y/o antiagregantes como el sintrom®, Pradaxa®, xarelto®, plavix®, adiro® (este último, a veces no se suspende)... Es importante que esta medicación la suspenda exactamente como le recomiende su anestesiólogo, ya que esto se hará para evitar formar trombos (coágulos) en los vasos sanguíneos que le pueden ser perjudiciales.
Le explicarán el ayuno previo que debe hacer. Por lo general, se recomienda no tomar nada sólido durante las 8 horas previas a la cirugía. En algunos casos sí puede tomar su medicación habitual con un trago pequeño de agua, si es que así se lo indican.
Resolución de dudas que pueda tener.
Le llamarán desde programación quirúrgica del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB), unos 7 días antes de la intervención quirúrgica (IQ), para concretar la fecha y la hora. Posteriormente, desde la unidad de recepción y preparación de pacientes (URPP) recibirá otra llamada recordatoria 1 día antes de la IQ.
Le darán instrucciones concretas para el ingreso y para resolver distintas dudas que le puedan surgir (como por ejemplo, sobre el ingreso en el hospital). También podrá comunicar eventualidades que puedan alterar su ingreso (como por ejemplo un proceso infeccioso durante la semana previa a la intervención quirúrgica).
En caso de que no pueda ingresar por cualquier motivo, debe avisar lo antes posible para poder aprovechar la actividad quirúrgica de ese día por otro paciente.
¿Qué debe hacer el día de su cirugía?
Higiene:
El día de su cirugía, en su domicilio, debe ducharse el cuerpo y el pelo con jabón preferiblemente neutro. También debe cepillarse los dientes. Recuerde no ponerse nada en la piel como por ejemplo: perfumes, maquillaje, esmalte de uñas o crema hidratante.
Alimentación y medicación previa:
Recuerde que el día de la intervención no puede comer ni beber nada durante las 6 horas antes de la cirugía, EXCEPTO si:
Le han autorizado a tomar su medicación antes de venir al hospital con un trago pequeño de agua (generalmente le habrá dicho el anestesista)
Le han dado una bebida rica en carbohidratos que deberá tomar siguiendo las instrucciones que haya recibido (generalmente le habrán dicho y dado la enfermera)
En caso de utilizar la máquina CPAP (apneas del sueño) debe llevarla
Prótesis que le sean imprescindibles para la estancia (gafas, audífonos...)
¿Qué NO debe llevar al hospital?
Objetos de valor (joyas, piercings, tarjetas de crédito o similar)
El día de la cirugía, debe venir al hospital el día que le hayan dicho por teléfono.
Podrá venir acompañado si la normativa de visitas no cambia. Puede consultarla en www.bellvitgehospital.cat
Cuando llegue al hospital, debe ir al servicio de admisiones de la Unidad de Recepción y Preparación de Pacientes (URPP), situada en la 3ª planta del edificio principal. Una vez allí, tendrá que pasar la tarjeta sanitaria por la máquina de lectura y será avisado.
En el mostrador, deberá detallar quién será la persona de contacto y dar su nombre y teléfono. Allí, le entregarán:
Una hoja de etiquetas identificativas.
Una pulsera identificativa.
Una pulsera con un QR.
Todo ello deberá entregarlo a la enfermera cuando entre en el box.
Posteriormente tendrá que esperar hasta que le avisen por la pantalla con su número y el box al que tendrá que ir.
En el momento de la admisión, también se le informará de que debe entregar sus objetos personales a su acompañante para que los guarde durante todo el proceso.
Durante el proceso quirúrgico, su acompañante estará informado continuamente por SMS de su ubicación y fase del proceso quirúrgico en el que se encuentra. Al finalizar la intervención, el cirujano le informará telefónicamente.
Si no va acompañado, se procederá a custodiar sus pertenencias con Seguridad.
Una vez le hayamos indicado el box al que debe dirigirse, pasará por las siguientes zonas:
Box de enfermería:
Una enfermera le preguntará su nombre y edad y le pesará y medirá. Le tomará la temperatura, comprobará si se ha duchado en casa y si ha hecho el ayuno de 6h indicado. En caso de que lleve algún objeto de valor (dentadura postiza, joyas, etc.), su acompañante se hará cargo (si no está acompañado, se procederá a custodiarlo a Seguridad).
La enfermera le tomará diferentes medidas de constantes médicas: presión arterial, saturación de oxígeno, temperatura... En caso de que sea necesario, le podrá sacar una muestra sanguínea. También le realizará preguntas para saber si ha habido alguna incidencia en la preparación que se realiza a domicilio previa a la intervención.
Zona de vestuarios:
Seguidamente, se dirigirá a la zona de vestuarios donde le ayudarán a ponerse la bata de quirófano y las zapatillas. Su ropa podrá dejarla en una zona con taquillas o se la puede llevar su acompañante.
Zona de butacas o cama:
En esta zona esperará con su acompañante a que llegue el celador, que será quien le traslade al Área Quirúrgica del hospital y le explique a su acompañante dónde están situadas las diferentes salas de espera.
Información a los familiares mientras usted esté en el área quirúrgica
Durante todo el proceso quirúrgico, se irán enviando SMS a los familiares, indicando dónde se encuentra el paciente en cada momento. En caso de que la cirugía se alargue más tiempo de lo previsto, también se informará de que el paciente continúa en quirófano. Cuando termine la operación, el cirujano informará al familiar que usted haya indicado como referente sobre cómo se ha desarrollado la misma. En función de la situación epidemiológica, su acompañante podrá permanecer en la sala de espera o tendrá acceso restringido.
Estancia en el prequirófano
En el área quirúrgica, esperará a una sala que recibe el nombre de prequirófano junto a otros pacientes que también deben ser operados de diferentes tipos de cirugías. Allí se presentará el anestesiólogo y el personal de enfermería que le harán algunas preguntas antes de entrar en quirófano. Por motivos de seguridad clínica, es probable que haya preguntas que se le hagan varias veces.
Estancia en el quirófano
En el quirófano, el equipo quirúrgico le colocará unos monitores para controlar su estado en todo momento. También le colocarán un catéter en una vena del brazo o de la mano para administrar la medicación necesaria.
Posteriormente, el anestesiólogo le realizará la técnica anestésica adecuada para poder proceder a la realización de la cirugía. La técnica anestésica en el caso de la gastrectomía consiste en una anestesia general y/o bloqueo locoregional abdominal para el control del dolor postoperatorio.
Posteriormente, los cirujanos procederán a la realización de la cirugía de bypass coronario.
Cuando termine la cirugía, lo trasladarán a la Reanimación post-quirúrgica (RPQ)/Unidad de cuidados intensivos (UCI).
Estancia postoperatoria en la reanimación postquirúrgica (RPQ)/Unidad de cuidados intensivos (UCI).
Hay boxes individuales, situado en la segunda planta donde se realiza una vigilancia intensiva de su estado por parte de un equipo de anestesiólogos o intensivistas y de enfermería para controlar que no haya complicaciones en el postoperatorio inmediato. La estancia habitual suele ser de una noche pero, en función de su situación, se alargará el tiempo necesario. Aquí le harán una medida continua de constantes vitales, analíticas periódicas, radiografía de tórax y las pruebas necesarias en su caso. Si todas las pruebas y su estado es la adecuada, al día siguiente, se le trasladará a la Unidad de intermedios.
Funcionamiento general de la planta de hospitalización: horarios de visita e información a los familiares
Una vez llegue a la habitación, la enfermera y el auxiliar asignadas le explicarán el funcionamiento de la unidad. Recuerde que en la planta las habitaciones son compartidas entre dos pacientes y es importante respetar el descanso y la intimidad de todo el mundo que se encuentra en proceso de recuperación en la planta. En la habitación dispone de televisión compartida, por eso le recomendamos que sus familiares le traigan monedas para poder hacer uso.
Las comidas siguen los siguientes horarios aproximados:
Desayuno: 9-10h
Almuerzo: 13:30-15h
Merienda: 17-18h
Cena: 19:30-21h
Resopó: 22-23h
Recuerde que, dada su intervención, la introducción y progresión de la dieta están planificadas con detalle. No tome nada sin informar a su enfermera. Si usted tiene la necesidad de beber o comer entre comidas, dispone de máquinas de dispensación en el hospital y también le pueden llevar sus familiares (previa consulta a su equipo asistencial).
Es importante que la persona que usted designe sea constante, esté pendiente del teléfono y sea el responsable de informar al resto de su familia para evitar confusión. Si no existen complicaciones, se informará una vez al día.
En caso de necesitar información complementaria puede solicitar una entrevista con su equipo.
En el caso de tener necesidades especiales, debe informar a los médicos y enfermeras desde el ingreso y aportar la documentación adecuada. Por ejemplo: pacientes con visitas restringidas, necesidad de soporte para entender la información, voluntades anticipadas especiales, restricciones de transfusión, etc.
Para respetar el descanso de los pacientes, no deben producirse aglomeraciones en la habitación. Preferiblemente estará con un solo acompañante. En las convalecencias largas, éste puede ir cambiando oa veces ser más de uno. Las visitas al hospital no deben ser sociales. Son de compañía y ayuda al familiar.
Visitas médicas
El equipo médico formado por el equipo de cirujanos (adjuntos y residentes), le visitará durante el día en función de las tareas asistenciales. Es frecuente que los médicos que lo visiten sean diferentes cada día en función de las tareas asistenciales de cada uno, pero el plan de tratamiento y las decisiones de cada día vienen marcadas en las reuniones diarias del equipo.
También pueden visitarlo otros especialistas, como el fisioterapeuta, que le harán una serie de preguntas y recomendaciones individualizadas según sus hábitos y el desarrollo de su postoperatorio y lo prepararán para cuidarse en casa.
Seguimiento por enfermería
El equipo de enfermería estará a su lado durante todo el ingreso. Dependiendo de la unidad de hospitalización cambiará 2 o 3 veces durante el día. Le administrará la medicación pautada por los médicos y le hará los cuidados necesarios, también se ocuparán de ayudarle a progresar en la recuperación y estar alerta en la detección de posibles signos de alarma de complicaciones.
Durante el postoperatorio llevará drenajes torácicos, sonda urinaria y vías venosas. Los cirujanos decidirán el momento idóneo para retirárselo.
Su enfermera le indicará el momento idóneo para el inicio de la tolerancia hídrica y de la movilización Quizá no le apetezca, pero le animarán y le insistirán en hacerlo, y lo hará bajo su supervisión. Es importante seguir las recomendaciones de la enfermera, puesto que han demostrado los mejores resultados para la recuperación de los pacientes y ayudan a prevenir algunas de las complicaciones postoperatorias, como pueden ser la trombosis en las piernas o la parálisis del intestino. Asimismo, le recordarán los ejercicios respiratorios.
La enfermera dispone del mismo plan de tratamiento y progresión que indican los cirujanos y que se ha planificado por su tipo de cirugía.
Es importante que siga una dieta mediterránea y que aumente las proteínas.
Tome 2 o más raciones de verduras y hortalizas al día (al menos una de ellas cruda).
Tome 2 o 3 piezas de fruta al día, preferiblemente enteras para aprovechar la fibra de la piel.
Siempre que sea posible, consuma cereales y derivados integrales (pasta, arroz y pan, etc.).
Consuma legumbres al menos 2 veces por semana.
Tome frutos secos (avellanas, nueces 6-8 unidades, etc.) 4-5 veces por semana.
Coma más pescado que carne roja. Pescado azul al menos 2 veces por semana (sardinas, boquerones, salmón, atún...).
Elija preferiblemente carne blanca (pollo, cerdo, conejo, etc.). De la carne roja (ternera, cordero) recorte la grasa visible antes de cocinarla. Si come embutidos, que sean magros: jamón cocido, jamón de bellota, lomo, pavo, etc.
Cocine alimentos con aceite de oliva, preferiblemente virgen extra y utilice los sofritos a base de verduras (tomate, cebolla, ajo, puerro, etc.) para aliñar los platos.
Elija productos lácteos y sus derivados y preferiblemente desnatados o semidesnatados (leche, yogures, quesos, etc.).
Evite o reduzca el consumo de: pastelería y bollería industriales, alimentos precocinados, patatas de bolsa, chips o similares (ganchillos, snack, etc.) natas, margarinas o mantequillas, bebidas y refrescos azucarados y bebidas alcohólicas.
Salir a andar y valorar el nivel de ahogo físico que presenta cada día. No se fuerce si se encuentra cansado, e intente incrementar cada día un poco la actividad física dentro de sus posibilidades.
Si se le aplica la técnica quirúrgica de prótesis 3D explicada anteriormente, deberá llevar una faja torácica durante los primeros meses tras el alta.
No haga movimientos rápidos, ni practique deportes de contacto o en el agua. Evite cargar pesos superiores a 5 kg durante el primer mes de la cirugía.
Fisioterapia respiratoria:
Durante las primeras semanas después de la intervención es importante realizar los ejercicios recomendados para evitar infecciones respiratorias, así como favorecer la capacidad pulmonar y mejorar la expectoración de mucosidad.
Es importante la hidratación con agua para favorecer la expectoración de mucosidad (mediante las técnicas de fisioterapia aprendidas).
Al salir del hospital, empiece a andar siempre bajo supervisión de un familiar o amigo.
Favorecer una tos controlada, siempre con una protección costal sirviéndose de una toalla doblada para minimizar el impacto.
Es normal que tenga alguna herida que debe mantenerse limpia y seca. Gracias a las técnicas mínimamente invasivas, las heridas son cada vez más pequeñas, pero aun así deben cuidarse para evitar las infecciones.
Se recomienda el uso de jabón neutro para la limpieza de heridas y mantenerlas secas para evitar el crecimiento de bacterias.
Para mantener la herida seca, puede utilizarse después de la limpieza, un secador con aire frío para secar la piel y evitar la humedad de la zona.
No es necesario que tape la herida con ningún apósito, y es que, como ya hemos mencionado, nos interesa que esté seca y el taparla podría humedecerla.
Llevará un pequeño drenaje durante las primeras dos semanas. Este drenaje será revisado en Consultas Externas por su médico y enfermera.
Evite conducir hasta después de la visita de control postcirugía con el médico.
Durante las primeras tres semanas postoperatorias, debería tomar la medicación para el dolor de forma ordenada. Si algún día se olvida de tomar la medicación para el dolor, no doble dosis, tome la dosis siguiente que le tocaría.
Tras la cirugía, podrá volver a tomar su medicación habitual.
Fiebre alta: si usted presenta fiebre de más de 38 ºC de forma mantenida, deberá acudir a Urgencias. Para minimizar la fiebre, puede tomar Paracetamol (siempre que no sea alérgico).
Dolor intenso: en caso de tener dolor persistente a pesar de la analgesia, deberá consultar al médico. Se considera dolor intenso aquello que le imposibilita para hacer vida normal.
Supuración de la herida: si la herida supura líquido o sangre abundante, deberá consultar a su enfermera o acudir a Urgencias si no resuelve el probelma.