Guía para dejar de fumar

Dejar de fumar tiene efectos inmediatos ya largo plazo sobre la salud, la economía y la calidad de vida.

Beneficios inmediatos:

  • A los 20 minutos: normalización de la presión arterial y la FC (frecuencia cardíaca). Mejora de la circulación periférica.
  • A las 8 horas: la sangre deja de estar intoxicada por monóxido de carbono y vuelve a funcionar con normalidad transportando oxígeno.
  • En 24 horas: el riesgo de infarto agudo de miocardio comienza a disminuir. Se recuperan el olfato y el gusto.
  • En 2 semanas: mejora de la función pulmonar. Mejora del aspecto de la piel (microcirculación).
  • Al cabo de 1-9 meses: disminución progresiva de la tos, la fatiga y la disnea. Recuperación de la función ciliar.
  • En 1 año: el riesgo de cardiopatía isquémica se reduce a la mitad con respecto al fumador activo.
  • En 5 años: el riesgo de IAM (infarto agudo de miocardio) es comparable al de un no fumador. El riesgo de ictus se reduce hasta el de un no fumador.
  • En 10 años: el riesgo de cáncer de pulmón se reduce a la mitad. Disminución del riesgo de cánceres de boca, garganta, esófago, riñón, vejiga y páncreas.
  • En 15 años: el riesgo cardiovascular es similar al de una persona que nunca ha fumado.

Otros beneficios:

  • Mejora el aspecto físico (piel, dientes, aliento).
  • Aumenta la energía y la capacidad física.
  • Mejora la salud mental y emocional.
  • Se evita el daño del humo pasivo a familiares y personas cercanas.
  • Reducción importante de gastos (hasta 2.000€ anuales).

El tabaco contiene una mezcla tóxica de sustancias: 

Principales componentes:

  • Nicotina: provoca dependencia física y psicológica. Estimula la secreción de dopamina, generando sensación de placer. 
  • Monóxido de carbono (CO): gas tóxico que reduce el oxígeno transportado por la sangre. 
  • Alquitrán: sustancia cancerígena que se deposita en los pulmones y otros órganos. 
  • Metales pesados: como el plomo y el cadmio, con efectos tóxicos a largo plazo. 
  • Productos radiactivos: como el polonio-210, relacionado con el cáncer de pulmón. 
  • Otros: formaldehído, amoníaco, benceno... 

Efectos:

  • Dañan órganos vitales (corazón, pulmones, cerebro). 
  • Generan enfermedades crónicas graves y múltiples tipos de cáncer. 
  • El humo ambiental también es altamente tóxico para no fumadores. 

Fumar crea una dependencia multifactorial:

Física:

  • La nicotina genera tolerancia y dependencia. Cuando desciende su nivel en la sangre, aparece el deseo de fumar.

Psicológica:

  • El tabaco se asocia a emociones, hábitos, situaciones sociales y rutinas (café, descansos, estrés).

Social:

  • Está reforzado por el contexto: amistades, entornos laborales, espacios en los que fumar es habitual.

Síndrome de abstinencia (puede durar de días a semanas):

  • Nerviosismo, irritabilidad, dificultad para concentrarse.
  • Trastornos del sueño, aumento del apetito y peso.
  • Deseo intenso de fumar.
  • Síntomas físicos: dolor de cabeza, cansancio, tos o molestias digestivas.

Es fundamental recibir apoyo profesional y, en su caso, hacer uso de terapias de sustitución o farmacológicas.

  • Fijar una fecha concreta para dejarlo.
  • Hacer una lista de motivos personales.
  • Identificar hábitos y situaciones que inciten a fumar.
  • Eliminar cigarrillos, mecheros y ceniceros.
  • Comunicar la decisión a amigos y familiares.
  • Cambiar rutinas: desayunar en un sitio diferente, evitar cafés o bebidas que inciten.
  • Utilizar estrategias alternativas: masticar chicle, beber agua, respiraciones profundas.
  • Realizar actividad física para canalizar la tensión.
  • Utilizar ayuda médica: programas de soporte, parches de nicotina, medicación.
  • Aceptar los errores como parte del proceso y seguir adelante.

  • Fumar relaja: la nicotina crea dependencia y la ansiedad que sentimos es causada por su descenso en sangre.
  • Fumar ayuda a controlar el peso: el aumento de peso es pequeño y puede evitarse con hábitos saludables.
  • Sólo fumo un par al día, no me duele: cualquier consumo de tabaco es perjudicial.
  • Los cigarrillos electrónicos son seguros: no son inocuos y pueden contener sustancias tóxicas.
  • Si dejo de fumar, me pongo nervioso: es temporal. Su cuerpo se acostumbra en pocos días o semanas.
  • No puedo dejarlo solo/a: hay muchos recursos y profesionales que pueden ayudarte.

  • Estate activo y planifica el día para evitar huecos.
  • Evita lugares donde fumabas habitualmente.
  • Bebe agua a menudo y come alimentos saludables.
  • Practica técnicas de relajación y respiración.
  • No te compares con otros: cada proceso es único.
  • Haz recompensas pequeñas cada semana superada.

  • Un resbalón no es fracaso: reflexiona sobre la causa y busca alternativas.
  • Escribe qué sentiste antes, durante y después de una recaída.
  • Vuelve a los hábitos saludables: alimentación, ejercicio, descanso.
  • Refuerza tu compromiso con frases positivas o recordatorios visuales.
  • Participa en grupos de soporte o contacta con servicios sanitarios.

Hacer ejercicio físico regularmente:

  • Reduce la ansiedad y mejora el estado de ánimo.
  • Ayuda a mantener el peso y mejorar la salud pulmonar.

Alimentación equilibrada:

  • Come 5 veces al día y evita alimentos demasiado grasos o azucarados.
  • Incluye fruta, verdura, legumbres y proteínas de calidad.
  • Evita picar por ansiedad: toma infusiones, agua o frutos secos.

Descanso y sueño reparador:

  • Establece una rutina de acostarse.
  • Evita pantallas y cafeína a partir de la noche.
  • Practica relajación antes de dormir si tienes insomnio.

Otros hábitos positivos:

  • Beber mucha agua.
  • Realizar actividades placenteras: aficiones, actividades en grupo.
  • Reconectar con valores personales y motivaciones profundas.

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