¿Qué son las varices?
Las varices o varices son venas anormalmente dilatadas o agrandadas que presentan algunas personas en las extremidades inferiores. Es la enfermedad vascular más frecuente, presente en un 50% de la población mayor de 50 años. Afecta a más mujeres que a hombres.
De forma general también hablamos de insuficiencia venosa crónica cuando las venas no funcionan bien de forma crónica.

Están las venas profundas, que llevan más volumen de sangre y las venas superficiales que son las que pueden desarrollar las varillas. De ellas, destacamos la safena interna o safena mayor y la safena externa o safena menor.
¿Qué ocurre si tengo varices?
Por lo general, es una patología benigna que no implica alteraciones mayores de la vida diaria y que mejora siguiendo unas recomendaciones sencillas que indicaremos más adelante.
La enfermedad se manifiesta en distintos signos y síntomas en función de cada persona y grado de enfermedad.
Los síntomas principales de las varices son:
- Dolor, picor u hormigueo
- Hinchazón de la pierna
- Cambios de coloración de la piel
- Cansancio y sensación de pesadez
- Calambres
En algunos casos pueden aparecer complicaciones como flebitis, hemorragias o úlceras.
Diferenciamos siete estadios de la insuficiencia venosa:
- Cuando no hay signos visibles de enfermedad
- Cuando hay venas reticulares también conocidas como telangiectasias
- Cuando hay varices
- Cuando hay hinchazón de la pierna, sobre todo por la noche
- Cuando hay cambios de coloración, picor o eczema
- Cuando existe una lesión cutánea derivada de la insuficiencia venosa que ya ha curado
- Cuando existe una lesión cutánea derivada de la insuficiencia venosa activa, que todavía no ha curado

Ejemplo de los Estadios Clínicos de las varices.
¿Por qué tengo varices?
Las principales causas de este síndrome son la debilidad congénita de la pared de las venas, la incompetencia de las válvulas de dentro de las venas y las alteraciones hormonales.
Las válvulas venosas son unas estructuras que existen dentro de las venas que favorecen el retorno de sangre venosa hacia el corazón y los pulmones. En la enfermedad varicosa las válvulas no funcionan bien y la sangre venosa circula más lentamente, especialmente cuando estamos quietos, de pie, sin ejercitar los músculos de las piernas.
El riesgo de sufrir varices es mayor en mujeres que en hombres y tiene un componente hereditario importante. Otros factores que pueden influir son la obesidad y la edad avanzada.

Ejemplo de las válvulas venosas de la pierna y su funcionamiento en relación a la bomba muscular. Cuando caminamos, el efecto conjunto de las válvulas y los músculos colabora al retorno venoso de la sangre hacia el corazón.
¿Qué puedo hacer si tengo varices?
Para mejorar los síntomas asociados a las varices es necesario favorecer el retorno venoso, por eso podemos aplicar las siguientes medidas:
- Elevar las piernas durante el descanso: así ayudaremos al retorno venoso ya disminuir el edema y la pesadez.
- Caminar todos los días para activar la bomba muscular de la pierna y ayudar al regreso venoso. Los 10.000 pasos recomendados para seguir unos hábitos de vida saludable serían suficientes.
- Utilizar unas medias de compresión elástica. Si nos las ponemos durante las horas en las que estamos de pie ayudan a la prevención del edema y el pesadez de las piernas. No es imprescindible que sean medias hasta la cintura, las hay que son hasta medio muslo o por debajo de la rodilla. Con una contención elástica ligera o media sería suficiente.
- Evitar estar de pie o sentada de forma prolongada. Caminar de vez en cuando ayudará a favorecer el retorno venoso y disminuir la pesadez de las piernas.
- Hidratar bien la piel. La piel hidratada es más elástica y tolera mejor los cambios de volumen que se producen cuando las piernas se hinchan. Así disminuirá el riesgo de complicaciones cutáneas que pueden estar relacionadas con las varices como picor y eczema.
- Evite calzado incómodo y prendas ajustadas como pantalones y/o calcetines con goma que ajusten al tobillo
Todas estas medidas pretenden mejorar los síntomas.
Las varices no desaparecerán si no realizamos un tratamiento específico.
¿Cómo se tratan las varices?
A lo largo de la historia se han utilizado diferentes tratamientos para desaparecer las varices. Hay menos y más agresivos aplicando diferentes técnicas:
- Esclerosis de varices: Consiste en inyectar un producto irritante dentro de la vena. Utilizando sobre todo de forma ambulatoria, provoca una reacción inflamatoria en la vena induciendo que se fibrosis y quede cicatrizada. A menudo se realiza por punción bajo control ecográfico. Habitualmente usado en venas de pequeño calibre. Puede ser utilizada como tratamiento complementario de las demás técnicas quirúrgicas.

Ejemplo de cómo se pincha el agente esclerosante en la vena provocando su oclusión.
- Láser: En función del tipo de láser se utiliza para hacer desaparecer las pequeñas telangiectasias o arañas vasculares (desde fuera de la piel o transcutáneo) o por varices más grandes de trayecto rectilíneo (trabaja por dentro de la vena o endovenoso). Puede ser utilizada como tratamiento complementario de las demás técnicas quirúrgicas.
- Cirugía, con diferentes técnicas más o menos agresivas que detallaremos en el apartado de “visita con el cirujano”.
¿Cuándo es necesario intervenir las varices?
En la mayoría de los casos, las varices cursan de forma poco sintomática y responden bien a las medidas generales indicadas.
La cirugía se plantea en caso de que aparezcan complicaciones como:
- Tromboflebitis de forma repetida: aparición de un trombo en la vena que provoca inflamación de ésta.
- Varicorragia: Sangrado de las varices de forma espontánea.
- Ulceración de la piel de las piernas.
En algunas ocasiones, aunque no existan complicaciones, se plantea el tratamiento para mejorar la sintomatología derivada de las varices como dolor y pesadez. También puede plantearse el tratamiento por motivos estéticos.
Por cada caso particular, el equipo médico valora a los pacientes de forma individualizada por considerar los riesgos y beneficios. Aunque la cirugía no es muy agresiva, si el paciente presenta alguna patología clínica grave y/o edad avanzada se podría contraindicar la cirugía.
Preparación para la consulta
Antes de ser visitado por el equipo de cirugía vascular, te recomendamos pensar sobre la siguiente información:
- Antecedentes médicos y quirúrgicos
- Medicación habitual, incluidos suplementos alimenticios, vitaminas, preparados naturales o de herbolario.
- Posibles antecedentes familiares de enfermedad varicosa.
- Fecha aproximada de aparición de las varices y si está relacionada con algún cambio de peso, embarazo u otra circunstancia.
- Síntomas, incluidos cualquiera que no parezca relacionado con las varices.
- Preguntas relacionadas con la enfermedad que usted padece, para poder ser resueltas.
¿Cómo será la consulta con el cirujano/a vascular?
El cirujano le realizará una serie de preguntas relacionadas con su patología:
- Cuando aparecieron las primeras varices.
- ¿Tiene dolor? Del 1 al 10, ¿qué cifra le pondría?
- ¿Hay algo que alivie sus molestias?
- ¿Hay algo que le parezca que empeora sus molestias?
Seguidamente, le realizará una exploración física cuidadosa para valorar su enfermedad varicosa.
La valoración se completará con una ecografía Doppler de las piernas para conocer cómo son las venas y poder identificar posibilidades de tratamiento.
Por último, le explicará las particularidades de su caso y las posibilidades de tratamiento. También podrá resolver cualquier duda que tenga.
¿Cómo es la cirugía de varices?
La cirugía de las varices pretende mejorar la situación de drenaje venoso de la pierna.
Existen múltiples técnicas quirúrgicas que pueden indicarse en función de las características de las varices. Antes de cualquier tratamiento, estudiaremos el sistema venoso con una ecografía para conocer las características particulares de cada paciente y poder indicar el tratamiento más adecuado.
A continuación le explicamos algunas de las opciones terapéuticas:
- Safenectomía/Stripping/fleboextracción: Este método se basa en la extracción de la vena enferma. Hacemos un pequeño corte en la ingle y en la cara interna de la rodilla y ponemos un dispositivo por dentro de la vena. Una vez desconectada la vena del sistema venoso profundo, se extrae la vena por tracción. Generalmente, este tratamiento se aplica en la vena safena interna cuando es muy grande.

Ejemplo de cómo pasamos el dispositivo dentro de la vena.
- Flebectomía de colaterales varicosas: Para sacar las varices que tienen un trayecto tortuoso hacemos unas pequeñas incisiones y las sacamos con un ganchillo. A menudo los cortes en la piel son tan pequeños que no es necesario poner puntos de sutura. Es una técnica que a menudo se asocia a otras que tratan la insuficiencia de la vena safena.

Ejemplo de cómo hacemos el corte y entramos el ganchillo para sacar la variz.
- Ligadura o ablación de venas perforantes: En algunas ocasiones el origen de las varices se encuentra en las venas que conectan el sistema venoso profundo con el superficial, llamadas venas perforantes. El tratamiento de estas estructuras se puede realizar con cirugía, haciendo una incisión y desconexión directa oa través de alguna técnica de ablación como radiofrecuencia o láser.
- CHIVA (Cuidado Hemodinámico de la Insuficiencia Venosa en Ambulatorio): Primero es necesario realizar un estudio hemodinámico del sistema venoso con eco-doppler. Con esta información se diseña un plan quirúrgico que pretende mejorar el drenaje venoso. Se realizan incisiones y ligaduras selectivas en puntos de las venas del sistema superficial para favorecer su drenaje hacia el sistema venoso profundo a través de las venas perforantes o comunicantes. Por lo general, se intenta preservar la vena safena y sólo se quita las varices más visibles utilizando la técnica de flebectomía explicada previamente. En ocasiones se plantea en dos tiempos quirúrgicos.
- Técnicas de ablación térmica endoluminal: Con estas técnicas se pretende cerrar el flujo de las venas desde su interior utilizando la alta temperatura. Hay diferentes en función del mecanismo utilizado para generar calor: energía láser, radiofrecuencia o vapor de agua. Todas ellas pretenden irritar a la pared interna de la vena y provocar su oclusión. Estas técnicas se pueden realizar por punción de la vena (sin necesidad de incisión cutánea) o pueden requerir una pequeña incisión en el trayecto de la vena a tratar. Por lo general, se utilizan en venas con un trayecto poco tortuoso y de calibre suficiente para que pueda pasar el catéter que realiza el tratamiento. A menudo se asocian al uso de agentes esclerosantes para acabar de conseguir la total oclusión del vaso.

Ejemplo de cómo actúa el catéter dentro de la vena al administrar calor.
- Oclusión endovenosa con cola: Se basa en la introducción de una sustancia líquida (cianocrilato) que, al solidificar, engancha las paredes de las venas tratadas.
Cada una de estas técnicas tiene ventajas e inconvenientes, su cirujano le explicará cuál es la más adecuada en su caso particular. Asimismo, estos tratamientos pueden utilizarse de forma conjunta y complementaria en diferentes combinaciones.
Cabe recordar que habrá que seguir las recomendaciones generales previamente indicadas: medias elásticas, hidratación, ejercicio y control del peso.
¿Qué Anestesia se utiliza?
La anestesia es un procedimiento que pretende realizar la cirugía sin dolor.
Para poder hacerlo es necesario pinchar una vena de la mano o del brazo por donde le pasaremos suero y la medicación necesaria en función de su situación.
El tipo de anestesia utilizado se personaliza para cada paciente.
- Anestesia general: Se duerme al paciente completamente.
- Anestesia raquídea: Se duerme las piernas del paciente con un pinchazo en la espalda para no sentir dolor a este nivel.
- Anestesia local: se infiltra anestesia puntualmente en el lugar donde se desea realizar una herida.
- Anestesia tumescente: se infiltra anestesia en el subcutáneo alrededor de la vena.
- Sedación: mediante medicación se proporciona relajación suave del paciente para que esté más tranquila. Suele adjuntarse con la anestesia local.
Durante el procedimiento quirúrgico, en todo momento su función cardíaca y respiratoria estará monitorizada por el equipo de anestesiología.
¿Es necesario dejar drenajes?
En la cirugía de varices no se deja drenajes quirúrgicos.
¿Tendré dolor después de la cirugía?
El postoperatorio de la cirugía de varices suele ser poco doloroso, pero puede que tenga ligeras molestias que responden bien con analgésicos convencionales. El equipo médico le indicará una pauta analgésica para controlar el dolor.
¿Necesitaré una transfusión?
Es una complicación muy poco probable pero no imposible.
El cirujano vascular que le visita a Consultas Externas pondrá en funcionamiento todo un proceso encaminado a que su experiencia sea lo más positiva posible.
Este estudio incluye una analítica general, un electrocardiograma y una radiografía de tórax. En casos determinados, dependiendo de sus enfermedades, también será necesario realizar otros estudios.
Las pruebas deben haberse realizado dentro de los 6 meses previos a la cirugía.
Análisis de sangre
Le realizarán una analítica que incluye varios parámetros que nos darán información de su estado de salud. Es importante realizarla en ayunas.
- Hemograma:
- Los tres parámetros más importantes son:
- Hemoglobina (medida indirecta de los glóbulos rojos): sirve para comprobar que no esté anémico antes de someterse a una cirugía en la que se pueden producir pérdidas sanguíneas.
- Leucocitos (conocidos como glóbulos blancos): sirve para comprobar que tiene un correcto nivel de defensas (no deben estar por debajo de los valores normales) y para descartar un proceso infeccioso (no deben estar por encima de los valores normales).
- Plaquetas: participan en el proceso de la coagulación y ayudan a reparar los vasos sanguíneos cuando se lesionan para evitar el sangrado.
- Pruebas de Coagulación: sirve para comprobar que los distintos factores que intervienen en la coagulación funcionan correctamente. Estas pruebas pueden estar alteradas si se toma tratamientos anticoagulantes (por ejemplo, sintrom®) o si el hígado no funciona del todo.
- Bioquímica: miraremos cómo están el sodio, el potasio y el azúcar en la sangre y otras medidas para saber cómo funcionan los riñones o el hígado.
Radiografía de tórax
Se realiza para evaluar los pulmones, la pleura y el corazón.
Electrocardiograma
Permite comprobar el funcionamiento del corazón, el ritmo cardíaco y descartar distintos tipos de arritmia.
Otras exploraciones
En algunos casos, le pediremos exploraciones para acabar de conocer su estado de salud y poder realizar el tratamiento con los mejores resultados posibles.
Con los resultados de las pruebas preoperatorias se le programará una visita telemática con el anestesiólogo para comprobar que todo está correcto antes de la cirugía.
Plan de la visita
- Realizar un documento preoperatorio donde se recoge de forma cuidadosa detalles sobre su salud y antecedentes para preparar la cirugía
- Le explicarán cómo será la anestesia que le pueden realizar. Tenga en cuenta que normalmente el anestesiólogo que le visita telemáticamente es diferente del anestesiólogo que le acompañará a quirófano.
- Es posible que sea necesario dejar de tomar algunos de los medicamentos habituales. El anestesiólogo le indicará cómo debe hacerlo. Algunos de los fármacos que suelen suspenderse son anticoagulantes y/o antiagregantes como Sintrom®, Pradaxa®, Xarelto® o Plavix®. Es importante que esta medicación la suspenda exactamente como le recomiende su anestesiólogo, ya que esto hará que no tenga riesgo de sangrado excesivo durante la cirugía, pero tampoco de formar trombos (coágulos) en los vasos sanguíneos que le pueden ser perjudiciales.
- Le explicarán el ayuno previo que debe realizar: generalmente, se recomienda no tomar nada sólido durante las 6 horas previas a la cirugía. El anestesiólogo le indicará si existe alguna medicación particular que tenga que tomar con un trago pequeño de agua el día de la cirugía.
- Resolución de dudas que pueda tener.
Le llamarán desde programación quirúrgica del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB), unos 7 días antes de la intervención quirúrgica (IQ), para concretar la fecha y la hora. Posteriormente, desde la unidad de recepción y preparación de pacientes (URPP) recibirá otra llamada recordatoria 1 día antes de la IQ.
Le darán instrucciones concretas para el ingreso y para resolver distintas dudas que le puedan surgir (como por ejemplo, sobre el ingreso en el hospital). También podrá comunicar eventualidades que puedan alterar su ingreso (como por ejemplo un proceso infeccioso durante la semana previa a la intervención quirúrgica).
En caso de que no pueda ingresar por cualquier motivo, debe avisar lo antes posible para poder aprovechar la actividad quirúrgica de ese día por otro paciente.
¿Qué debe hacer el día de su cirugía?
Higiene:
El día de su cirugía, en su domicilio, debe ducharse el cuerpo y el pelo con jabón preferiblemente neutro. También debe cepillarse los dientes. Recuerde no ponerse nada en la piel como por ejemplo: perfumes, maquillaje, esmalte de uñas o crema hidratante.
Alimentación y medicación previa:
Recuerde que el día de la intervención no puede comer ni beber nada durante las 6 horas antes de la cirugía, EXCEPTO si:
- Le han autorizado a tomar su medicación antes de venir al hospital con un trago pequeño de agua (generalmente le habrá dicho el anestesista)
- Le han dado una bebida rica en carbohidratos que deberá tomar siguiendo las instrucciones que haya recibido (generalmente le habrán dicho y dado la enfermera)
¿Qué debe llevar al hospital?
En una mochila pequeña:
- Documentación personal: tarjeta sanitaria, DNI/NIF
- Medicación habitual y receta electrónica
- En caso de utilizar la máquina CPAP (apneas del sueño) debe llevarla
- Prótesis que le sean imprescindibles para la estancia (gafas, audífonos...)
¿Qué NO debe llevar al hospital?
- Objetos de valor (joyas, piercings, tarjetas de crédito o similar)
El día de la cirugía, tiene que venir al hospital el día que le hayan dicho por teléfono.
Podrá venir acompañado si la normativa de visitas no cambia. Puede consultarla en www.bellvitgehospital.cat
Cuando llegue al hospital, tiene que ir al servicio de admisiones de la Unidad de Recepción y Preparación de Pacientes (URPP), situada en la 3.ª planta del edificio principal. Una vez allí, tendrá que pasar la tarjeta sanitaria por la máquina de lectura y será avisado.
En el mostrador, tendrá que detallar quién será la persona de contacto y dar su nombre y teléfono. Allí, le darán:
- Una hoja de etiquetas identificativas.
- Una pulsera identificativa.
- Una pulsera con un QR.
Todo esto, lo tendrá que entregar a la enfermera cuando entre en el box.
Posteriormente tendrá que esperar hasta que le avisen por la pantalla con su número y el box dónde tendrá que ir.
En el momento de la admisión, también se le informará de que debe entregar sus objetos personales a su acompañante para que los guarde durante todo el proceso.
Durante el proceso quirúrgico, su acompañante estará informado continuamente por SMS de su ubicación y fase del proceso quirúrgico en el que se encuentra. Al finalizar la intervención, el cirujano le informará telefónicamente.
Si no va acompañado, se procederá a custodiar sus pertenencias con Seguridad.
Una vez le hayamos indicado el box al que debe dirigirse, pasará por las siguientes zonas:
Box de enfermería:
Una enfermera le preguntará su nombre y edad y le pesará y medirá. Le tomará la temperatura, comprobará si se ha duchado en casa y si ha hecho el ayuno de 6h indicado. En caso de que lleve algún objeto de valor (dentadura postiza, joyas, etc.), su acompañante se hará cargo (si no está acompañado, se procederá a custodiarlo a Seguridad).
La enfermera le tomará diferentes medidas de constantes médicas: presión arterial, saturación de oxígeno, temperatura... En caso de que sea necesario, le podrá sacar una muestra sanguínea. También le realizará preguntas para saber si ha habido alguna incidencia en la preparación que se realiza a domicilio previa a la intervención.
Zona de vestuarios:
Seguidamente, se dirigirá a la zona de vestuarios donde le ayudarán a ponerse la bata de quirófano y las zapatillas. Su ropa podrá dejarla en una zona con taquillas o se la puede llevar su acompañante.
Zona de butacas o cama:
En esta zona esperará con su acompañante que llegue el celador, que será quien le traslade al Área Quirúrgica del hospital y le explique a su acompañante dónde están situadas las diferentes salas de espera.
Información a los familiares mientras usted esté en el área quirúrgica
Durante todo el proceso quirúrgico, se irán enviando SMS a los familiares, indicando dónde se encuentra el paciente en cada momento. En caso de que la cirugía se alargue más tiempo de lo previsto, también se informará que el paciente continúa en quirófano. Cuando termine la operación, el cirujano informará telefónicamente, al familiar que usted haya indicado como referente, cómo se ha desarrollado la cirugía.
Estancia en el prequirófano
En el área quirúrgica, esperará en una sala que recibe el nombre de prequirófano junto a otros pacientes que también deben ser operados de diferentes tipos de cirugías. Allí se presentará el anestesiólogo y el personal de enfermería que le harán algunas preguntas antes de entrar en quirófano. Por motivos de seguridad clínica, es probable que haya preguntas que se le hagan varias veces.
Estancia en el quirófano
En el quirófano, el equipo quirúrgico le colocará unos monitores para controlar su estado en todo momento. También le pondrán un catéter en una vena del brazo o de la mano para administrar la medicación necesaria.
Posteriormente, el anestesiólogo le realizará la técnica anestésica adecuada para poder proceder a la realización de la cirugía.
Postoperatorio immediato
Cuando acabe la cirugía, lo trasladarán a la sala de recuperación postoperatoria (recovery). Lo recovery es una sala de recuperación postoperatoria a la misma área quirúrgica donde estará, junto con otros enfermos, el tiempo necesario para comprobar que todo está correcto antes de volver a la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria (unidad de CMA o UCMA). En esta sala irá despertándose tranquilamente de la anestesia. Se vigilará que no tenga ninguna complicación postoperatoria y que tenga el dolor el más controlado posible administrando la medicación que sea necesaria. Si su estado es el adecuado, se lo trasladará a la unidad de CMA.
Funcionamiento general de la planta de CMA: horarios de visita e información a los familiares
Recuerde que las habitaciones son compartidas entre dos enfermos y es importante respetar el descanso y la intimidad de todos los pacientes que se encuentran en proceso de recuperación en la unidad.
Iniciará la progresión de la dieta según el tipo de anestesia que le hayan administrado. No tome nada sin informar su enfermera, no lleve comer de fuera. Podrá estar acompañado de un único familiar.
La información a los familiares será por vía telefónica y por parte del cirujano. Es importante que la persona que usted designio como referente sea constando, esté pendiente del teléfono y sea el responsable de informar el resto de la familia, para evitar confusiones.
En caso de tener necesidades especiales tiene que informar el equipo sanitario desde el ingreso. Por ejemplo: pacientes con visitas restringidas, necesidad de apoyo para entender la información, voluntades anticipadas especiales, restricciones de transfusión, etc., y aportar la documentación adecuada.
Seguimiento por enfermería
El equipo de enfermería lo atenderá durante el postoperatorio a la Unidad de CMA. Le realizarán las curas pertinentes en la habitación. Le harán el control del dolor postoperatorio y se le administrará la analgesia según protocolo, en caso necesario. Llevará una vía venosa, puesta al área de preanestesia para favorecer la administración de la medicación.
El equipo de enfermería le indicará el momento idóneo para iniciar la tolerancia hídrica y la movilización. También controlará la primera micción y que los apósitos estén limpios. Es importante seguir las recomendaciones de la enfermera, puesto que se sigue el protocolo indicado para su cirugía.
Visitas médicas
Si el postoperatorio transcurre sin incidencias y no presenta ninguna complicación, usted marchará a casa el mismo día de la intervención. Le darán el alta hospitalaria que consta del informe médico con varias pautas, se le adjuntará una hoja de recomendaciones, recetas necesarias y las citas para los controles postoperatorios segundos la programación de seguimiento de la cirugía misma.
Alta hospitalaria
El alta se dará en el momento que usted cumpla todos los criterios correspondientes:
- tolerancia a la ingesta
- control del dolor
- micción espontánea
- sedestación
- deambulación
- ausencia de complicaciones
- estar acompañado por un adulto responsable (tiene que tener en cuenta que solo podrá marchar a casa si en el momento del alta hay un acompañante con usted)
Si cumple estos criterios, podrá marchar de alta durante el mismo día de la cirugía.
Si durante su estancia en la unidad de CMA presenta cualquier complicación, se avisará al equipo médico y lo valorará. Si hay alguna contraindicación para poder marchar a domicilio, se le asignará una cama en una planta de hospitalización y se quedará ingresado hasta nuevo aviso.
Si todo va bien, antes de marchar, recibirá un SMS al móvil para rellenar un cuestionario enviado desde nuestro servicio para evaluar su experiencia. Es muy importante que lo rellene usted o con ayuda de su familia.
Por último, cuando esté en casa, el equipo de enfermería de la CMA le llamará al día siguiente (excepto si lo operan el viernes, que se llamará el lunes) para saber: cómo se encuentra, si no ha habido ninguna complicación (sangrado, fiebre) y si existe un buen control del dolor.
En función de la cirugía realizada se citará a control en Curas con enfermería del equipo de Angiología y Cirugía Vascular después de 7-10 días de la cirugía, o a las 4-6 semanas de la cirugía en la agenda CEX_Varices.
A partir de los 6 meses postoperatorios tendrá visita en la agenda CEX_Varices.
Puede reintroducir la dieta progresivamente hasta normalizarla pasadas 24 horas de la cirugía. No se recomienda ninguna dieta especial.
Se recomienda NO consumir bebidas alcohólicas hasta después de una semana de la cirugía.
- Empiece su actividad habitual progresivamente.
- NO HAY QUE HACER REPUESTO.
- A partir del segundo día, debe caminar 1 hora por la mañana y 1 hora por la tarde, sin hacer grandes esfuerzos físicos, estar mucho tiempo de pie, ni coger pesos.
- Descanse con las piernas elevadas.
- Si no existen complicaciones (hematoma, flebitis, etc.), puede reiniciar actividades deportivas a partir de las 2 semanas. Por ejercicios acuáticos se recomienda esperar un mes.
No existen restricciones para la actividad sexual en relación con la cirugía de varices. A medida que aumente las actividades diarias y tolere el ejercicio, usted mismo decidirá cuándo se encuentra preparado para retomar una actividad sexual completa.
Hay que tener cuidado con las heridas quirúrgicas, sobre todo si se ha hecho una incisión en la ingle. En este caso, se recomienda esperar a una completa cicatrización.
- Al alta se irá con un vendaje elástico en la pierna.
- 48 horas después de la cirugía retire el vendaje elástico de la pierna y el apósito de la ingle. Es normal que el vendaje esté algo manchado de sangre o alguna herida sangre un poco. Si detecta sangrado activo (vendajado o apósito muy mojado) consulte a urgencias.
- Limpie las heridas con agua y jabón de forma delicada, sin retirar los puntos de papel de las heridas. Seque bien todas las heridas y, una vez secas, desinfecte con yodo (por ejemplo, Betadine). Una vez desinfectadas, tápelas con apósitos o gasas con esparadrapo. No es necesario retirar los puntos de papel, caerán solos.
- La primera semana hay que realizar el cuidado diariamente. En caso de que lleve puntos, cuando venga a la consulta los retiraremos. Si sólo lleva puntos de papel generalmente caen sólo unos diez días después de la cirugía. Si después de diez días no han caído retire con cuidado.
- Se podrá duchar normalmente a partir de la retirada del vendaje.
- Limpiar a diario las heridas con agua y jabón. Al terminar secarlas bien con una toalla limpia y aplique una solución yodada. Por último, tápelas con apósito tipo “tirita”.
- No se sumerja en la bañera, playa o piscina hasta que las heridas estén totalmente curadas (a partir del primer mes).
- Es importante empezar a utilizar la media de compresión antes de la cirugía para adaptarse a su uso y obtener sus beneficios de forma anticipada.
- Una vez intervenido/a y después de quitarse el vendaje elástico, debe utilizar las medias de compresión elástica, de clase 2 o de compresión normal (23-32 mm Hg), que se compran en la farmacia, sin receta médica.
- La media debe llevarla de día y retirarla de noche, hasta pasados 3 meses de la cirugía. Si pasa muchas horas de pie durante el día se recomienda su uso de forma indefinida.
- Trombosis venosa superficial: Es posible que la vena de la cara interna del muslo o de la pierna quede un poco endurecida y enrojezca la piel. Esto puede deberse a una trombosis venosa superficial o flebitis superficial, consecuencia de la cirugía y no es grave. En caso de que presente estos síntomas se recomienda que se ponga unas gasas mojadas en Agua de Burow durante 10-15 minutos tres veces al día en la zona inflamada, durante tres días consecutivos. Posteriormente, ponga crema hidratante en la piel. El agua de Burow es un preparado que se compra en la farmacia por encargo.
- Trombosis venosa profunda: Complicación poco frecuente que consiste en la formación de un trombo en las venas profundas. Los síntomas típicos son hinchazón de toda la pierna acompañado de dolor. Recomendamos consultar a urgencias para descartar la trombosis profunda. Para disminuir el riesgo de trombosis en el postoperatorio le recetaremos heparina pinchada durante unos días después de la intervención.
- Hematomas: La presencia de hematomas se debe a la manipulación de las varices cuando las extraemos. Es frecuente que se produzcan en los trayectos de las venas tratadas. Mejorarán con el paso de los dias. Se recomienda el uso de pomada tipo Thrombocid para mejorar su evolución.
- Sangrado: Es posible que detecte un leve sangrado en alguna de las pequeñas heridas el día después de la cirugía. Entra dentro de la normalidad. En caso de que haya sangrado abundante por alguna herida es necesario que consulte de urgencias para descartar una complicación grave.
- Infección herida quirúrgica: La infección de herida es poco frecuente pero posible, especialmente en la zona inguinal. Los síntomas son tener la herida caliente, roja o húmeda. En este caso, debería consultarse de urgencias para valoración e iniciar el tratamiento adecuado.
- Neuritis: Junto a las venas generalmente existen nervios sensitivos. Éstos se pueden lesionar y dejar alterada la sensibilidad de la zona o provocar dolor tipo pinchazos.
Los primeros días después de la cirugía, hasta que recupere una completa movilidad, se recomienda no conducir ningún tipo de vehículo, ni utilizar maquinaria.
Los días de baja laboral a menudo dependen del volumen de varices tratado, técnica utilizada y el tipo de trabajo del paciente.
La baja laboral la gestionará su médico de cabecera.
Generalmente, la duración es de alrededor de 7 días hasta un mes.
- Siga la pauta específica que se haya prescrito en el documento adjunto al alta.
- Si toma medicación por algún proceso crónico, puede reiniciarla al volver a casa según la pauta habitual si no le han indicado alguna contraindicación.
- En caso de duda pregunte antes de irse de alta.
- Dolor persistente a pesar de haber tomado la medicación analgésica cada 6-8 horas.
- Sangrado abundante (goteo del vendaje).
- Fiebre elevada (superior a 38°).
- Sensación de hormigueo, rampas o pérdida de sensibilidad en la pierna, acompañados de frialdad y palidez de los dedos.
- Supuración de las heridas.
En caso de aparición de cualquiera de estos síntomas en las primeras 48 horas contacte con el Hospital llamando al teléfono 675 781 113 (Servicio 24 h). Pasadas 48 horas, contacte con su especialista o consulte a Urgencias.
Para consultas sobre día y hora de visita, contacte con el teléfono 932 607 083, de 8 a 22 horas, de lunes a viernes laborables.
Este contenido ha sido elaborado por:
Enfermera C. Ext ACV:
- Sra. Cristina Serrano Garcia
TCAI de C. Ext ACV:
- Sra. Susana Rivodigo Perez
Adjuntas de ACV:
- Dra. Emma Espinar García
- Dra. Malka Huici Sanchez
- Dra. Dorelly Martinez del Carmen
Jefe de ACV:
- Dra. Elena Iborra
Con la colaboración de:
- Esther Méndez
- Anestesióloga
- Gabriel Navales
- Técnico de la Unidad de Comunicación y Relaciones Institucionales