Desmontamitos: 10 falsos mitos sobre la osteomielitis

La osteomielitis es una infección del hueso grave pero tratable, y muchos mensajes que circulan sobre ella son inexactos o alarmistas.

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antibiotic
  • La mayoría de los casos de osteomielitis se puede curar con antibióticos adecuados y cirugía (cuando es necesaria), y el hueso se recupera en gran medida.
  • El problema aparece cuando el diagnóstico se retrasa o el tratamiento se interrumpe antes de tiempo, lo que favorece que la infección pueda hacerse crónica y volver a aparecer.

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grans i petits
  • Puede aparecer a cualquier edad, desde niños hasta personas ancianas.
  • Sí es más frecuente en personas con enfermedades crónicas (diabetes, insuficiencia renal, problemas vasculares), pero no es exclusiva de ellas.

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febre
  • Aunque la fiebre es un síntoma habitual, muchas personas pueden tener osteomielitis sin fiebre evidente, especialmente mayores o con defensas bajas y en las formas de osteomielitis adquiridas por proximidad de una herida, cirugía o úlcera.
  • Dolor óseo persistente, limitación de la movilidad de la zona, inflamación y enrojecimiento localizados, son signos de alerta aunque no haya temperatura alta.

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sang
  • No es una enfermedad contagiosa en el sentido habitual (como un catarro).
  • La infección suele llegar al hueso desde otro foco por la sangre, o bien por contigüidad a través de una herida profunda, una úlcera crónica o después de una cirugía o fractura abierta.

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emergencia
  • Es una infección potencialmente grave que, si no se trata, puede extenderse, producir sepsis y comprometer la vida.
  • Especialmente en casos de dolor óseo intenso, fiebre y mal estado general, sobre todo en personas con factores de riesgo, puede incluso considerarse como urgencias médicas.

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antibiotic
  • Los antiinflamatorios pueden aliviar el dolor, pero no curan la infección.
  • La osteomielitis necesita tratamiento con antibióticos durante semanas y, en algunas ocasiones, limpieza quirúrgica del foco infeccioso.

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radiografia
  • En fases iniciales, las radiografías pueden no mostrar cambios claros en el hueso.
  • A menudo se necesitan pruebas más sensibles y específicas como resonancia magnética, tomografía computarizada y pruebas de medicina nuclear, junto a otros estudios complementarios para confirmar el diagnóstico.

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ferida
  • Aunque puede seguir a una fractura ósea abierta o una cirugía del hueso, muchas osteomielitis se originan de otra manera, bien a partir de pequeñas heridas o úlceras crónicas (pie diabético), o bien a través de la sangre desde infecciones en otras partes del cuerpo.
  • Incluso sin traumatismo evidente, una bacteriemia (bacterias en sangre) puede llevar la infección al hueso.

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mal
  • El dolor puede ser más o menos intenso según la persona, la localización y la fase de la enfermedad.
  • En personas con neuropatía (por ejemplo, algunas personas con diabetes) el dolor puede ser discreto, a pesar de presentar una infección ósea importante.

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diabetis
  • La osteomielitis está claramente relacionada con enfermedades que bajan las defensas o afectan a la circulación sanguínea, como la diabetes, la enfermedad arterial periférica, la insuficiencia renal o algunos tratamientos inmunosupresores.
  • Controlar bien estas patologías, revisar la presencia de lesiones en la piel o en los pies, y tratar precozmente las infecciones y heridas es clave para prevenir la infección ósea.

Si una persona presenta dolor óseo persistente, inflamación localizada o una herida que no cicatriza a pesar de unas curas adecuadas y un buen seguimiento, especialmente en el contexto de diabetes u otros problemas de salud crónicos, es importante consultar con el equipo sanitario para una valoración y diagnóstico precoces.
 

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