Colectomía ¿qué es y qué tipos hay?

 

 

Descripción General

La colectomía es un procedimiento quirúrgico en el que se extrae todo el colon o parte del mismo. El colon, parte del intestino grueso, es un órgano largo con forma tubular en el extremo final del tubo digestivo. La colectomía puede ser necesaria para tratar o prevenir enfermedades y afecciones que afectan al colon.

Imagen global del aparato digestivo.
Imagen global del aparato digestivo.

¿Qué es el colon?

El colon también conocido como “intestino grueso”, es un órgano largo con forma tubular que comunica la “intestino delgado” (donde se lleva a cabo la absorción de nutrientes) con el recto (que participa en la defecación).

Su función principal es absorber el líquido de las heces y convertirlas en sólidas.

Las enfermedades que afectan al colon y que requieren intervenciones quirúrgicas son complejas.

Para ayudarle a vivir con menos dificultades, un equipo de diferentes profesionales trabajará coordinadamente con usted.

Tubo digestivo por debajo del diafragma y órganos relacionados con la digestión
Tubo digestivo por debajo del diafragma y órganos relacionados con la digestión.

Tras valorar riesgos y beneficios, el cirujano colorrectal le explicará, de forma individualizada, las diferentes opciones de tratamiento y cuál es la que mejor se adecua a su caso. Para ello, tendrá en cuenta las características de su lesión y su estado de salud. También tendrá la oportunidad de resolver las dudas que pueda tener.

Es posible que el cirujano que le visite en la consulta, lo que le haga la operación y lo que le visite en la planta no sea el mismo. En cualquier caso, todos estos cirujanos son miembros del propio equipo y comparten la información de su caso, tanto antes de su intervención como durante el ingreso.

La colectomía es un procedimiento quirúrgico con el que se extirpa parte del colon totalmente o, en ocasiones, parcialmente.

La colectomía se puede realizar para tratar enfermedades y trastornos que afectan al colon:

  • Patología benigna: Enfermedad inflamatoria intestinal (la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa), enfermedad diverticular, prolapso de recto, estreñimiento.
  • Patología maligna: Neoplasia de colon.

¿Qué tipos de colectomía existen?

  • Hemicolectomía: extirpación del colon ascendente (parte derecha) o colon descendente (parte izquierda) del colon.
  • Colectomía total o subtotal: extirpación de todo o prácticamente todo el colon.
  • Proctocolectomía: extirpación del colon y del recto.
Partes del colon grueso, del recto y del ano
Partes del colon grueso, del recto y del ano.

¿Se puede reconstruir el tránsito intestinal o hacer una ostomía?

Una vez extirpado el segmento necesario de la tripa, se intenta reconstruir la continuidad intestinal del segmento existente antes y después del fragmento extirpado. Este proceso se llama una 'anastomosis' (costura o estabulación de ambos extremos). En los casos en que esto no es posible, la salida del material fecal debe dirigirse hacia el exterior, fuera del abdomen, a través de la pared abdominal. Esto se llama “estoma”, centrándose en el extremo previo a la extirpación:

  • Ileostomía: cuando se externaliza el intestino delgado
Ileostomía lateral.
Ileostomía lateral.

 

  • Colostomía: cuando se externaliza el colon
Colostomía lateral
Colostomía lateral.

En algunas ocasiones se requieren estomas temporales, puesto que con el tiempo se puede reconstruir la continuidad intestinal.

¿Cuáles son los tipos de abordaje quirúrgico?

  • Abierto: se realiza una incisión en la pared abdominal, llamada “laparotomía”, para acceder a la cavidad abdominal donde se encuentra el colon. El cirujano bajo visión directa del campo quirúrgico y trabajando con sus manos y el instrumental quirúrgico, libera el colon adecuadamente de las estructuras que le rodean para poder extirparlo.
  • Mínimamente invasivo:
    • Laparoscópica convencional: se realizan 3-4 incisiones pequeñas que permiten introducir en el interior del abdomen una cámara y diferentes herramientas quirúrgicas con las que trabaja el cirujano sin utilizar las manos directamente y visualizando la cavidad abdominal en una pantalla. Independientemente de la vía de acceso, la intervención que se realiza es la misma que en la cirugía abierta.
    • Laparoscopía robótica (o Da Vinci): es la herramienta quirúrgica más sofisticada que tenemos actualmente en el hospital. Se trata de una modificación de la vía laparoscópica en la que los instrumentos son manipulados por el cirujano mediante un robot o mando a distancia especial. Este proceso ofrece ventajas técnicas específicas (visión 3D, mayor precisión entre otros).

La cirugía mínimamente invasiva por lo general ayuda en la recuperación postoperatoria en diversos aspectos: menos dolor, mejor recuperación del tráfico intestinal, movilización más fácil, menor riesgo de infección... entre otros.

Consentimiento informado

Usted tratará con el cirujano el motivo de la indicación de su intervención. En algunos casos, su problema puede presentar varias opciones y conjuntamente tendrán que decidir cuál es la más oportuna para usted. En otras ocasiones, puede haber una opción claramente necesaria para conseguir los objetivos del tratamiento y su cirujano se lo explicará a fin de que usted pueda comprenderlo. Hay ocasiones en las que tenemos muchas pruebas a favor de una decisión y otras en las que los resultados esperables pueden no ser tan conocidos. De acuerdo con el conocimiento científico que exista, su equipo y usted tomarán una decisión. También es importante saber que, en ocasiones, la intervención puede tener una intención curativa a largo plazo (como puede ser el tratamiento de un cáncer de colon) mientras que, otras, lo que se le ofrece es una posibilidad de mejora todo y saber que la corrección total del problema es difícil o que los resultados no perduran siempre en el tiempo (como puede ser el caso de la cirugía por estreñimiento o problemas del suelo pélvico).

El consentimiento informado es el derecho del paciente a ser informado específicamente del procedimiento quirúrgico que se le va a realizar teniendo en cuenta su situación personal. Le proporcionaremos información y respuestas a sus preguntas para que pueda evaluar los beneficios y riesgos y consentir someterse a la cirugía planteada todo conocen la información disponible. Usted tiene derecho a retractarse en cualquier momento previo a la anestesia y se le informará, de nuevo, de las posibles consecuencias si no se realiza la cirugía.

Podrían pedirle que consintiera también en otras cuestiones como puede ser la realización de un estudio, la toma de muestras o imágenes o la consulta de su historia clínica. De ser así, se lo explicarán específicamente.

Las pruebas deben haberse realizado, generalmente, dentro de los 6 meses previos a la cirugía con un máximo de un año. Las pruebas que le realizarán para la intervención son:

Análisis de sangre. Le harán una analítica básica en la que seguramente se pedirá:

  • Hemograma. Los tres parámetros más importantes son
    • Hemoglobina (medida indirecta de los glóbulos rojos). Sirve para comprobar que no esté anémico antes de someterse a una cirugía en la que se pueden producir pérdidas sanguíneas
    • Leucocitos (conocidos como glóbulos blancos). Sirve para comprobar que tiene un correcto nivel de defensas (no deben estar por debajo de los valores normales) y para descartar que no haya ningún proceso infeccioso (no deben estar por encima de los valores normales)
    • Plaquetas. Participan en el proceso de la coagulación y ayudan a reparar los vasos sanguíneos cuando se lesionan para evitar el sangrado
  • Coagulación. Sirve para comprobar que los distintos factores que intervienen en la coagulación funcionan correctamente. Estas pruebas pueden estar alteradas si se toma tratamientos anticoagulantes (por ejemplo, sintrom®) o si se tiene una función hepática incorrecta
  • Bioquímica. Se solicitarán algunos parámetros para ver la función renal, enzimas hepáticas, iones como el sodio y el potasio y la glicemia. Dado que se suele pedir la glicemia, es conveniente realizar la analítica en ayunas
  • Radiografía de tórax. Se realiza para evaluar
    • El pulmón y la pleura
    • El corazón
  • Electrocardiograma. Permite comprobar el ritmo cardíaco y descartar distintos tipos de arritmia.

Una intervención quirúrgica supone una agresión controlada en el organismo y con un objetivo terapéutico. Por tanto, se necesita que usted se encuentre en las mejores condiciones para responder desde el punto de vista físico. Debe prepararse.

A continuación le explicamos cómo le ayudaremos para prepararse para ir a quirófano.

Empezaremos por mirar este vídeo informativo sobre su preparación preoperatoria. Como verá en el vídeo, su participación en la preparación tiene un papel fundamental a la hora de tener una buena recuperación.

Plan de la visita:

  • Revisar que se han realizado todas las pruebas preoperatorias necesarias.
  • Explicarle cómo transcurrirá el ingreso en caso de que, como esperamos, no presente ninguna complicación
  • Realización de una serie de preguntas que nos servirán para detectar qué aspectos son más importantes que trabajar con usted para que su preparación y recuperación posterior sean un éxito. Detección de posibles dificultades en el postoperatorio en casa por falta de soporte adecuado y activación de los circuitos disponibles.
  • Resolución de dudas sobre su enfermedad o el proceso de hospitalización
  • En caso de que le vayan a realizar un estoma, una enfermera especialista le dará todas las explicaciones adecuadas y le enseñará a convivir con un estoma temporal o permanente. También le dará recomendaciones sobre los cuidados necesarios.
  • Explicación de la PREHABILITACIÓN, es decir, de cómo debe prepararse, en función de su situación personal, a tres niveles: preparación física, preparación nutricional y preparación psicológica.

¿Qué es la Prehabilitación?

La prehabilitación es un programa diseñado para mejorar la capacidad funcional del paciente antes de la cirugía mediante la actuación en 3 aspectos: actividad física, adecuada nutrición y reducción del componente de ansiedad y frustración.

  • Preparación física: 

Valoración del estado general y de forma física, respiratoria, presencia de anemia.

La evaluación física se realizará mediante un test de marcha (si la visita puede ser presencial) o mediante unas preguntas (si la visita es telemática).

En ambos casos, se le ofrecerá un plan de entrenamiento ajustado a sus necesidades que deberá seguir hasta el día previo a la intervención quirúrgica. Consistirá en realizar ejercicio físico sin realizar sobreesfuerzos pero continuado. Se basará en actividades de flexibilidad, fuerza y respiración.

La enfermera que le haga el seguimiento le explicará el tipo de ejercicio y su frecuencia. Además, posiblemente, le visite un fisioterapeuta que le explicará las pautas de ejercicios de fisioterapia previos a una intervención de cirugía general. Este documento contiene información de ejercicios respiratorios, ejercicios activos con los brazos/piernas y finalmente información de cómo movilizarse.

Cumplir con este entrenamiento tendrá una repercusión muy importante en la mejora de su salud.

En la consulta también le explicarán los beneficios de realizar una movilización precoz después de la cirugía (lo veremos en el apartado de hospitalización). En el hospital le explicarán en qué momento debe sentarse, ponerse de pie o caminar con la ayuda del personal necesario. Recuerde que se recomienda una movilización precoz porque muchos estudios científicos han demostrado una mejora de resultados en salud y una disminución de las complicaciones después de la cirugía.

Usted puede tener anemia (falta de hierro) en el momento del diagnóstico, como consecuencia de su enfermedad o por otras razones crónicas. En caso de que su análisis de sangre muestre anemia, es posible que necesite distintos tratamientos para mejorar su condición antes de la cirugía. El tratamiento puede ser oral o intravenoso. En caso de que necesite tratamiento de hierro intravenoso, se realizará de forma ambulatoria en el Hospital de Día.

Preparación nutricional:

Antes de indicarle cualquier tipo de dieta deberemos realizarle una evaluación de su estado nutricional. Ésta se hará con un test muy simple basado en 3 preguntas:

  • Pérdida de peso en los últimos meses (involuntaria)
  • Índice de Massa Corporal (relación entre peso y talla)
  • Enfermedades agudas con las que conviva en su proceso actual

Según el resultado de este test podrá ser derivado, si fuera necesario, a un especialista en nutrición para realizar un seguimiento individualizado antes de la operación.

Por lo general, recomendamos una dieta rica en proteínas. Sobre todo después de cada sesión de ejercicio.

Por otra parte, en los días más cercanos a la cirugía le recomendaremos seguir una dieta baja en residuos (sin fibra).

 

En algunos programas, como el ERAS, se le dará unos concentrados de glucosa (sugarmix®) que podrá tomar hasta 3-4 horas antes de la admisión en el hospital.

Deshabituación de tóxicos como el tabaco o el alcohol y de drogas:

Será imprescindible que reduzca al máximo el consumo de todo tipo de bebidas alcohólicas y/o tabaco.

Las posibles complicaciones, resultado de la cirugía, disminuyen de forma demostrada en pacientes que cumplen esta deshabituación durante un período mínimo de 3-4 semanas antes de la operación. Para ello, puede ser visitado por equipos especializados que le ayudarán a dejar de fumar y/o beber antes de la cirugía.

Preparación psicológica:

Durante todo el proceso dispondrá de atención telefónica de los profesionales del hospital para resolver dudas que le puedan surgir en casa. En concreto, se le facilitará un teléfono de contacto de la enfermera referente.

Debe ser responsable activo de las actividades propuestas para saber qué pasará todos los días después de la operación y así poder cumplir los objetivos de su recuperación.

En caso de que su cirugía implique la posibilidad de realizar una ostomía (ileostomía o colostomía) tendrá una visita específica con una enfermera especializada que le facilitará toda la información y práctica necesarias antes y después de la operación.

Si su operación es por razones oncológicas, también puede que le programen una visita con el equipo de psicooncología.

 

Amb els resultats de les proves preoperatòries i després de la visita amb infermeria se li programarà una visita amb l’anestesiòleg per comprovar que tot està correcte abans de la cirurgia. 

Pla de la visita:

Realizar un documento preoperatorio en el que se recogen:

  • Las alergias a medicamentos, alimentos o sustancias como el látex. Aporte los informes que tenga si se las han estudiado.
  • Los hábitos tóxicos. Es decir, si fuma, bebe alcohol o consume drogas. Es aconsejable dejar estos hábitos en las 4 semanas previas a la intervención y completamente mínimo 10 días previos a operarse, ya que disminuye el riesgo de complicaciones.
  • Los antecedentes patológicos. Es decir, todas las enfermedades que padezca o haya sufrido.
  • Los antecedentes quirúrgicos. Es decir, los tipos de cirugía y anestesia que le han realizado previamente y si ha habido algún problema. En este momento es importante que explique si ha presentado vómitos o náuseas postoperatorios o si es una persona que se marea con facilidad. Es muy poco frecuente vomitar en el postoperatorio, pero en algún caso puede ocurrir y es preferible avisar a su anestesiólogo para que le administre fármacos especiales preventivos para las náuseas y vómitos.
  • La medicación habitual que se toma. Es frecuente que su anestesiólogo pueda visualizar esta medicación en el ordenador, pero en ocasiones no está actualizada así que es recomendable llevar preparada la medicación que toma, el horario y la cantidad.
  • Se recogerán los resultados de las pruebas complementarias previamente realizadas.
  • Estudio de la vía aérea. Le realizará una serie de pruebas, como abrir la boca, ponerse de lado o estirar el cuello hacia arriba. Esto se realiza para evaluar la facilidad o no de colocar el tubo orotraqueal necesario para respirar durante una anestesia general.
  • Le preguntarán su peso, su talla y la edad para realizar los cálculos de las dosis de los diferentes fármacos que se administran para realizar una anestesia.

Se le explicarán los diferentes tipos de anestesia que le pueden realizar: En el caso de la colectomía es necesaria una anestesia general. También puede realizarse algún tipo de bloqueo nervioso para disminuir el dolor en el postoperatorio. Tenga en cuenta que normalmente no suele ser lo mismo el anestesiólogo que le realiza el preoperatorio y el anestesiólogo que la anestesia en quirófano. Este segundo será quien tomará la decisión última del tipo de anestesia a realizar.

Le darán un consentimiento informado específico según el cual acepta ser anestesiado: Seguramente previamente, también haya firmado el consentimiento según el cual acepta la cirugía que le van a realizar.

En función de la medicación que tome, se le darán unas pautas si hay alguna medicación que tenga que dejar previamente: Algunos de los fármacos que suelen suspenderse son anticoagulantes y/o antiagregantes como el sintrom®, Pradaxa®, xarelto®, plavix® , adiro® (este último, a veces no se suspende)... Es importante que esta medicación la suspenda exactamente como le recomiende su anestesiólogo, ya que esto hará que no tenga riesgo de sangrado excesivo durante la cirugía, pero tampoco de formar trombas (coágulos) en los vasos sanguíneos que le pueden ser perjudiciales.

Le explicarán el ayuno previo que debe realizar: Generalmente, se recomienda no tomar nada sólido durante las 6 horas previas a la cirugía. En algunos programas se le dará unos concentrados de glucosa (sugarmix®) que podrá tomar hasta 3-4 horas antes de su admisión en el hospital. En algunos casos sí puede tomar su medicación habitual con un trago pequeño de agua, si es que así se lo indican.

Durante este proceso, se resolverán también las dudas que pueda tener.

Le llamarán desde programación quirúrgica del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB), unos 7 días antes de la intervención quirúrgica (IQ), para concretar la fecha y la hora. Posteriormente, desde la unidad de recepción y preparación de pacientes (URPP) recibirá otra llamada recordatoria 1 día antes de la IQ.

Le darán instrucciones concretas para el ingreso y para resolver distintas dudas que le puedan surgir (como por ejemplo, sobre el ingreso en el hospital). También podrá comunicar eventualidades que puedan alterar su ingreso (como por ejemplo un proceso infeccioso durante la semana previa a la intervención quirúrgica).

En caso de que no pueda ingresar por cualquier motivo, debe avisar lo antes posible para poder aprovechar la actividad quirúrgica de ese día por otro paciente.

¿Qué debe hacer el día de su cirugía?

Higiene:

El día de su cirugía, en su domicilio, debe ducharse el cuerpo y el pelo con jabón preferiblemente neutro. También debe cepillarse los dientes. Recuerde no ponerse nada en la piel como por ejemplo: perfumes, maquillaje, esmalte de uñas o crema hidratante.

Alimentación y medicación previa:

Recuerde que el día de la intervención no puede comer ni beber nada durante las 6 horas antes de la cirugía, EXCEPTO si:

  • Le han autorizado a tomar su medicación antes de venir al hospital con un trago pequeño de agua (generalmente le habrá dicho el anestesista)
  • Le han dado una bebida rica en carbohidratos que deberá tomar siguiendo las instrucciones que haya recibido (generalmente le habrán dicho y dado la enfermera)

¿Qué debe llevar al hospital?

En una mochila pequeña:

  • Documentación personal: tarjeta sanitaria, DNI/NIF
  • Medicación habitual y receta electrónica
  • En caso de utilizar la máquina CPAP (apneas del sueño) debe llevarla
  • Prótesis que le sean imprescindibles para la estancia (gafas, audífonos...)

¿Qué NO debe llevar al hospital?

  • Objetos de valor (joyas, piercings, tarjetas de crédito o similar)

El día de la cirugía, tiene que venir al hospital el día que le hayan dicho por teléfono.

Podrá venir acompañado si la normativa de visitas no cambia. Puede consultarla en www.bellvitgehospital.cat

Cuando llegue al hospital, tiene que ir al servicio de admisiones de la Unidad de Recepción y Preparación de Pacientes (URPP), situada en la 3.ª planta del edificio principal. Una vez allí, tendrá que pasar la tarjeta sanitaria por la máquina de lectura y será avisado.

En el mostrador, tendrá que detallar quién será la persona de contacto y dar su nombre y teléfono. Allí, le darán:

  • Una hoja de etiquetas identificativas.
  • Una pulsera identificativa.
  • Una pulsera con un QR.

Todo esto, lo tendrá que entregar a la enfermera cuando entre al box.

Posteriormente tendrá que esperar hasta que le avisen por la pantalla con su número y el box donde tendrá que ir.

En el momento de la admisión, también se le informará de que debe entregar sus objetos personales a su acompañante para que los guarde durante todo el proceso.

Durante el proceso quirúrgico, su acompañante estará informado continuamente por SMS de su ubicación y fase del proceso quirúrgico en el que se encuentra. Al finalizar la intervención, el cirujano le informará telefónicamente.

Si no va acompañado, se procederá a custodiar sus pertenencias con Seguridad.

Una vez le hayamos indicado el box al que debe dirigirse, pasará por las siguientes zonas:

Box de enfermería:

Una enfermera le preguntará su nombre y edad y le pesará y medirá. Le tomará la temperatura, comprobará si se ha duchado en casa y si ha hecho el ayuno de 6h indicado. En caso de que lleve algún objeto de valor (dentadura postiza, joyas, etc.), su acompañante se hará cargo (si no está acompañado, se procederá a custodiarlo a Seguridad).

La enfermera le tomará diferentes medidas de constantes médicas: presión arterial, saturación de oxígeno, temperatura... En caso de que sea necesario, le podrá sacar una muestra sanguínea. También le realizará preguntas para saber si ha habido alguna incidencia en la preparación que se realiza a domicilio previa a la intervención.

Zona de vestuarios:

Seguidamente, se dirigirá a la zona de vestuarios donde le ayudarán a ponerse la bata de quirófano y las zapatillas. Su ropa podrá dejarla en una zona con taquillas o se la puede llevar su acompañante.

Zona de butacas o cama:

En esta zona esperará con su acompañante que llegue el celador, que será quien le traslade al Área Quirúrgica del hospital y le explique a su acompañante dónde están situadas las diferentes salas de espera.

Información a los familiares mientras usted esté en la área quirúrgica

Durante todo el proceso quirúrgico, se irán enviando SMS a los familiares, indicando dónde se encuentra usted en cada momento. En caso de que la cirugía se alargue más tiempo del previsto, también se les avisará de que usted continúa en quirófano. Cuando acabe la operación, el cirujano informará al familiar que usted haya indicado como referente sobre cómo se ha desarrollado la intervención. En función de la situación epidemiológica, su acompañante podrá permanecer en la sala de espera o tendrá acceso restringido.

Estancia en el prequirófano

En la área quirúrgica, esperará en una sala que recibe el nombre de prequirófano, juntamente con otros pacientes que también deben ser operados de diferentes tipos de cirugías. Allí, el anestesiólogo y el personal de enfermería le harán algunas preguntas antes de entrar en quirófano. Por motivos de seguridad clínica, es probable que haya preguntas que se le hagan varias veces.

Estancia en el quirófano

En el quirófano, el equipo quirúrgico le colocará unos monitores para controlar su estado en todo momento.

También le colocarán un catéter en una venda del brazo o de la mano para administrar la medicación necesaria.

Posteriormente, el anestesiólogo le realizará la técnica anestésica pertinente para poder proceder a la realización de la cirugía. La técnica anestésica, en el caso de la colectomía, consiste en una anestesia general y/o bloqueo locorregional abdominal para el control del dolor postoperatorio.

Posteriormente, los cirujanos procederán a la realización de la colectomía.

Cuando acabe la cirugía, lo pueden trasladar a una de estas dos unidades en función de sus enfermedades previas, del tipo de cirugía que le hayan hecho y de cómo haya transcurrido la cirugía en quirófano:

  • Sala de recuperación postoperatoria (Recovery)
  • Reanimación postquirúrgica (RPQ)

Estancia en la sala de recuperación postoperatoria (Recovery)

El recovery es una sala de recuperación postoperatoria en la misma área quirúrgica donde estará, juntamente con otros enfermos, el tiempo necesario para comprobar que todo está correcto antes de ir a la habitación de la planta de hospitalización. En esta sala irá despertándose tranquilamente de la anestesia. Se le irá administrando la medicación necesaria para que tenga el dolor lo más controlado posible. También se vigilarán las constantes médicas y los drenajes, si lleva, para controlar que no haya sangrado.

Estancia postoperatoria en la reanimación postquirúrgica (RPQ)

La reanimación postquirúrgica (RPQ) es una sala, con boxes individuales, situada en la segunda planta, donde se realiza una vigilancia intensiva de su estado por parte de un equipo de anestesiólogos y de enfermería para controlar que no haya complicaciones en el postoperatorio inmediato. La estancia habitual acostumbra a ser de una noche pero, en función de su situación, se alargará el tiempo que sea necesario. Aquí le harán una medida continua de constantes vitales, analíticas periódicas, radiografía de tórax y las pruebas necesarias para su caso. Si todas las pruebas y su estado son idóneos, al día siguiente será trasladado a la planta de hospitalización.

Funcionamiento general de la planta de hospitalización: horarios de visita y información a los familiares

Una vez llegue a la habitación, la enfermera y la auxiliar asignadas le explicarán el funcionamiento de la unidad. Recuerde que en la planta, las habitaciones son compartidas entre dos pacientes y es importante respetar el descanso y la intimidad de esas personas que se encuentran en proceso de recuperación en la planta. En la habitación dispone de televisión compartida con su compañero de habitación. Le recomendamos que sus familiares le traigan monedas para poder usarla.

Las comidas siguen estos horarios aproximados:

  • Desayuno: 9h
  • Comida: 14h
  • Merienda: 17h
  • Cena: 20h
  • Resopón: 22h

Recuerde que, dada su intervención, la introducción y progresión de la dieta están planificadas con detalle. No tome nada sin informar a la enfermera. Si usted tiene necesidades personales de beber o comer entre comidas, dispone de máquinas de dispensación en el hospital y también pueden llevarle comida sus familiares (previa consulta con el equipo asistencial).

Es importante que la persona que usted designe sea constante, esté pendiente del teléfono y sea la responsable de informar al resto de la familia para evitar confusión. Si no hay complicaciones, será informado una vez al día.

En caso de necesitar información complementaria, puede pedir una entrevista con su equipo. En el supuesto de que tenga necesidades especiales, debe informar a los médicos y enfermeras desde su ingreso. Por ejemplo: pacientes con visitas restringidas, necesidad de apoyo para entender la información, voluntades anticipadas especiales, restricciones de transfusión, etc… y aportar la documentación oportuna.

Con tal de respetar el descanso de los pacientes, no deben producirse aglomeraciones en la habitación.

Preferiblemente, con usted habrá solamente un acompañante. En las convalecencias largas, esto puede ir cambiando o, a veces, ser más de uno. Las visitas al hospital no deben ser sociales; son de compañía y ayuda familiar.

Visitas médicas

El equipo médico formado por el equipo de cirujanos (adjuntos y residentes) de la unidad de cirugía colorrectal, lo visitarán diariamente por la mañana. Durante el fin de semana, lo visitarán sábado o domingo. Es frecuente que los médicos que lo visitan sean diferentes cada día, en función de las tareas asistenciales de cada uno; pero el plan de tratamiento y las decisiones de cada día vienen marcadas en las reuniones diarias del equipo. Además, es muy probable que a parte de la visita médica matutina rutinaria, en algún momento pase a visitarlo el médico que lo haya intervenido.

Si el postoperatorio se desarrolla sin complicaciones, el manejo de cada día será como el que le ha explicado el enfermero de ERAS y usted ha podido imaginar (ver hoja evolutiva según días). Este esquema se modificará según sus necesidades médicas.

También lo pueden visitar otras especialidades como el fisioterapeuta, el nutricionista, estomaterapeuta, cardiólogo… que le harán una serie de preguntas y recomendaciones individualizadas según sus hábitos y desarrollo de su postoperatorio, y lo prepararán para poder cuidarse en casa.

También lo pueden visitar otros especialistas como el fisioterapeuta, el nutricionista, estomaterapeuta, cardiólogo… que le harán una serie de preguntas y recomendaciones individualizadas según sus hábitos y el desarrollo de su postoperatorio y lo prepararán para poder cuidarse en casa.

Seguimiento por enfermería

El equipo de enfermería estará a su lado durante todo el ingreso. Dependiendo de la unidad de hospitalización, cambiará 2 o 3 veces durante el día. Le administrarán la medicación pautada por los médicos y le harán los cuidados necesarios. También se ocuparán de ayudarlo a progresar en la recuperación y estar alerta en la detección de posibles signos de alarma de complicaciones.

Es probable que durante el postoperatorio lleve algún tipo de drenaje en el abdomen; los cirujanos decidirán el momento idóneo para retirarlo. También puede llevar diferentes tipos de sondas por la nariz (nasogástricas), urinarias, etc. que le retirarán en el momento idóneo. Por último, es probable que lleve una vía venosa para pasar la medicación. A medida que vaya tolerando la ingesta, le pasarán la medicación vía oral y le podrán sacar la vía.

Su enfermera le indicará el momento idóneo para el inicio de la tolerancia hídrica y de su movilización. Quizás no le apetecerá, pero le animarán a hacerlo bajo su supervisión. Es importante seguir las recomendaciones de la enfermera dado que estas recomendaciones han demostrado los mejores resultados para la recuperación de los pacientes y ayudan a prevenir algunas de las complicaciones postoperatorias, como puede ser la trombosis en las piernas o la parálisis del intestino. Igualmente, le recordarán los ejercicios respiratorios.

La enfermera dispone del mismo plan de tratamiento y progresión que indican los cirujanos y que se ha planificado para su tipo de cirugía.

El día a día tras una colectomía

Día 0: la tarde y noche tras una cirugía

Si no necesita ingreso en una unidad especial de vigilancia (Reanimación Post-Quirúrgica), pasará unas horas en la sala de recuperación (Recovery), en la misma área quirúrgica, antes de subir a la planta de hospitalización la misma tarde.

Cuando despierte, debe empezar a hacer ejercicios de respiración y de piernas. Es posible que lleve drenajes, sonda para la orina y oxígeno. Si no tiene una sonda para la nariz que vaya al estómago, tomará líquidos. Le animarán a sentarse en la butaca.

Día 1: primer día tras la cirugía

Quizás le den líquidos más espesos y, posiblemente, coma sólido por la tarde. Beba sólo lo que pueda tolerar de forma cómoda, a pequeños sorbos. Si tiene náuseas, deje de beber al menos durante una hora, y pruebe de nuevo más tarde. No tome bebidas carbonatadas. Siga haciendo los ejercicios respiratorios. Levántese de la cama, con la ayuda necesaria, y ande al menos 5 veces. Si fuera necesario, le darán una faja para moverse. Tome la medicación contra el dolor para mantenerse cómodo.

Si aún tiene una sonda en la bufeta urinaria, probablemente se la retirarán el mismo día.

Día 2: segundo día tras la cirugía

Si tolera los líquidos orales, es posible que hoy le paren los sérums.

Beba y coma solamente lo que tolere de forma cómoda; la dieta progresará según su tolerancia. Si tiene náuseas, deje de beber y comer durante al menos una hora, y pruébelo de nuevo más tarde. Si esto no es suficiente, le darán una medicación para las náuseas. Evite las bebidas carbonatadas. Es posible que le empiecen a dar la medicación calmante en pastillas, que funcionan igual que la medicación intravenosa pero tarda un poco más en hacer efecto.

Asegúrese de que pide su medicación para el dolor cuando empiece a sentirse incómodo. Siga andando y haciendo los ejercicios de respiración. Reiniciará la medicación habitual, si tomaba.

Día 3: tercer día postoperatorio

Siga andando y haciendo los ejercicios. Si se encuentra muy bien, podrá irse a casa (alta hospitalaria).

Recomendaciones generales:

  • Le harán sujetarse la zona abdominal en caso de toser, para proteger la herida quirúrgica.
  • Para evitar tensión en la zona de la herida, no use de forma individual y abusiva el trapezio de la cama.
  • Preste atención a las indicaciones del personal que le atiende sobre cómo se debe incorporar en la cama y sentarse en la silla, que en la primera fase debe hacer con ayuda.

Previsión de alta hospitalaria

Cuando su alta esté prevista intentarán avisarle el día antes para que pueda organizarse con su familia. El alta se programa de tal manera que todo está previsto para que pueda irse a su casa durante la mañana y antes de las 12h. Es importante que se pueda organizar para que vengan a recogerlo antes de esta hora. Antes de irse, recibirá un SMS para llenar un cuestionario enviado desde nuestro servicio para evaluar su experiencia. Es muy importante que lo rellene usted o con ayuda de su familia.

Cuando se vaya a casa, le entregaremos el informe médico con la información de todo el ingreso y pautas de recomendaciones, las recetas necesarias y las citas para los controles programados en consultas externas.

En el caso de necesidades especiales, como pueden ser cuidados a domicilio, ayudas en casa… se habrá tratado el tema previamente con usted para activar los circuitos oportunos previos al alta.

Hay ocasiones en las que el paciente debe irse a casa con algún drenaje abdominal, una colostomía o otros dispositivos, o bien con la necesidad de autoadministrarse medicación. Estas situaciones requieren hacer una serie de curas o manipulaciones con el consiguiente aprendizaje. El entrenamiento/formación se hará durante el tiempo de hospitalización en la planta, para dar tiempo a resolver todas las dudas. 

En caso de que necesite una litera, una silla de ruedas o no pueda subir escaleras y viva en un edificio sin ascensor, podrá pedir una ambulancia no urgente. Para cualquier otro supuesto, deberá dirigirse a los servicios sociales de la zona.

Por otro lado, también dispondrá del contacto telefónico con una enfermera y podrá resolver nuevas dudas que puedan surgir mientras esté en el domicilio, en horario de lunes a viernes por la mañana. 

Durante las primeras 4-6 semanas, se recomienda dieta sin residuos; después, normalización gradual de la dieta. Al principio, intente hacer 6 comidas pequeñas al día. Es necesario que le den instrucciones específicas si lleva ileostomía. Vaya añadiendo nuevas comidas, una por una, en pequeñas cantidades.

Antes de irse de alta le entregarán una hoja con ejemplos de dieta y progresión de las comidas para que le resulte más fácil y comprensible.

Las bebidas alcohólicas están permitidas pero deben consumirse con moderación y si se evitan es mejor.

Evite la actividad que le cause molestias.

Caminar es bueno. Puede subir escaleras.

Espere al menos 4-6 semanas a reanudar el deporte.

Evite levantar pesos por encima de 10-15kg o hacer fuerza con los músculos abdominales durante 2-3 meses.

Si no hay instrucciones específicas, puede dejar la herida descubierta.

Puede ducharse o bañarse diariamente. Luego, seque la herida con mucho cuidado.

No conduzca durante una semana después del alta. Se recomienda no conducir durante todo el tiempo que se esté tomando calmantes.

No haga desplazamientos solo al principio de la recuperación hasta que se sienta seguro.

Debe tomar la medicación por el dolor que le hayan prescrito. También puede tomar su medicación habitual si no se indica lo contrario.

Utilice antidiarreicos SÓLO bajo supervisión de su cirujano y con prudencia.

La función intestinal tiende a ser errática (gas, diarrea, torceduras; días buenos y días malos) hasta 6 meses después de una cirugía intestinal. Su cuerpo necesita tiempo para volver a adaptarse. Fíjese en los alimentos que le provoquen síntomas para evitarlos.

Obstrucción intestinal:

Dolor cólico, hinchazón, náusea, vómitos, estreñimiento y dificultad para expulsar gases. Si aparecen estos síntomas de forma leve, puede seguir una dieta líquida y evitar los alimentos sólidos durante 24 horas. Si los síntomas persisten o empeoran, debe dirigirse a Urgencias.

Infección de la herida:

Hinchazón excesiva en torno a la herida, enrojecimiento, drenaje o dolor. Debe consultar con su médico.

Infecciones relacionadas con la cirugía:

Si aparece fiebre, sobre todo si se asocia con dolor abdominal, náusea o malestar general, debe evaluarle el médico.

Estomas:

Si tiene un estoma, asegúrese de que lo manipula con comodidad antes del alta. Pida ayuda si tiene dificultades para mantener el sistema durante al menos 24 horas. Si hay sangrado recurrente, dolor severo o hinchazón alrededor del estoma, si el estoma deja de funcionar o bien si produce más de 1.500 ml en 24 horas, diríjase al médico. Los plátanos y la tapioca espesan las heces.

Deshidratación:

Si disminuye la cantidad de orina o es más oscura, puede ser señal de deshidratación.

Beba al menos 8 vasos de agua al día.

Situaciones de alarma:

Una vez terminado el tiempo de hospitalización, le recordamos las situaciones en las que tendrá que dirigirse al Servicio de Urgencias del hospital:

  • Si tiene fiebre por encima de 38 ºC
  • Si tiene taquicardia (polvo) de más de 120 pulsaciones por minuto
  • Si tiene dolor abdominal que no desaparece con analgesia pautada
  • Si tiene vómitos persistentes

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