Todas las claves para facilitar la calidad de vida de las personas trasplantadas

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La II Jornada para pacientes trasplantados de órgano sólido, organizada por el Hospital de Bellvitge (HUB) el 27 de mayo, puso al alcance de los pacientes una serie de pautas, hábitos y consejos para facilitar su calidad de vida una vez recibido un nuevo corazón, riñones, hígado o pulmones. Con un marcadísimo carácter práctico, la jornada propició la participación y las consultas directas de los y las asistentes, personas trasplantadas y familiares casi en su totalidad.

Después de la bienvenida a cargo de las Dras. Laura Lladó, directora del Programa de Trasplante Hepático del HUB, y Anna Manonelles, responsable del Programa de Trasplante Renal de Donante Vivo del centro, y el Dr. Josep Comin, director de Innovación, Investigación y Universidades y director clínico del Área del Corazón del Hospital de Bellvitge y el Hospital de Viladecans, se puso en marcha la jornada, conducida por la Dra. Elena García Romero, de la Unidad de Trasplante Cardíaco del hospital.

La sesión se estructuró en seis grandes bloques temáticos, cada uno de ellos centrado en un aspecto sensible, relevante y de impacto en la vida post-trasplante.

Sobre vacunación, cánceres cutáneos y adherencia

La vacunación y los viajes ocuparon el primer bloque, a cargo de la Dra. Cristina Masuet, jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital de Bellvitge. La Dra. Masuet subrayó que las vacunas son el elemento clave para superar la vulnerabilidad y las incertidumbres de una persona trasplantada frente al riesgo de infecciones. Mantener al día el calendario de vacunaciones se convierte en una de las piedras angulares de la buena salud post-trasplante, y con la debida planificación y el contacto con el equipo de trasplante permite abordar sin peligro un viaje. Esta planificación es especialmente relevante si se tiene pensado viajar fuera de Europa en algún momento futuro, dado que puede haber obligaciones vacunales necesarias para entrar en el país elegido que sólo se puedan administrar antes del trasplante.

La Dra. Montserrat Bonfill, del Servicio de Dermatología del HUB, fue la encargada de hablar sobre el cáncer de piel en personas trasplantadas en el segundo bloque de la jornada. Partiendo de la base de que la inmunosupresión crónica aumenta el riesgo y la gravedad del cáncer cutáneo, la Dra. Bonfill puso énfasis en la importancia de la prevención evitando la exposición solar e insistió en la autoexploración por parte de los pacientes de cara a detectar lesiones cutáneas sospechosas como piel "rasposa", lesiones dolorosas o costras que no curan, que podrían ser formas iniciales o precursoras de cáncer cutáneo como el carcinoma basocelular (el más frecuente en los seres humanos) y con un comportamiento más agresivo.

En el post trasplante el seguimiento dermatológico con los especialistas será ya de por vida, concluyó, con ayuda de herramientas como la aplicación Suntrac, que permite evaluar el riesgo de desarrollar un cáncer cutáneo en pacientes que han recibido el trasplante de un órgano sólido.

La adherencia a la medicación inmunosupresora y la interacción con otros fármacos es otra pieza fundamental en el post trasplante. La Dra. Lorena Santulario, del Servicio de Farmacia del Hospital de Bellvitge, recordó cómo la adherencia a los principales inmunosupresores (tacrolimus, micofenolato y prednisona) es absolutamente imprescindible para evitar el rechazo al nuevo órgano y esto hace que el empoderamiento del paciente en el conocimiento de su plan terapéutico y la adición de diversas estrategias sea básico para asegurarla. Por otra parte, las interacciones con la medicación concomitante deben tenerse siempre presentes, y se recomienda que si el paciente inicia nueva medicación, suplementos nutritivos o fitoterapia, se consulte siempre con el equipo de trasplante para valorar potenciales interacciones y así evitar falta de eficacia de los inmunosupresores o efectos adversos no deseados.

Dieta, ejercicio y salud mental, factores que no se pueden dejar de lado

El tratamiento inmunosupresor obliga a seguir una dieta saludable, mediterránea, que contribuya a reducir el riesgo cardiovascular y mantener un peso óptimo. Con esta premisa, Sara Sánchez, de la Unidad de Dietética y Nutrición Clínica del Servicio de Endocrinología y Nutrición del HUB, comenzó su intervención, repleta de consejos prácticos para poder organizarse una dieta semanal equilibrada, con la menor presencia posible de alimentos ultraprocesados, dulces y bollería de cada persona. Tal y como concluyó, la seguridad alimentaria también protege el injerto.

Debido a distintos factores, un trasplante tiene un impacto notable en la capacidad funcional y de hacer ejercicio de una persona. La sarcopenia aumenta la fragilidad de estas personas, pero estos efectos se pueden prevenir y revertir, tal y como explicó la Dra. Marta Gómez, del Servicio de Rehabilitación del HUB. El ejercicio físico (calentamiento, práctica y recuperación) es una pieza más del tratamiento posterior a un trasplante, explicó, y debe incluir trabajo aeróbico, de fuerza, flexibilidad y equilibrio, todo ello de forma regular y basado en la orientación de los profesionales.

Los grandes seis bloques temáticos de la jornada se cerraron con el dedicado a la salud mental y la calidad de vida que se deriva, a cargo de la Dra. Jessica Jiménez, del Servicio de Psicología Clínica del HUB. Como punto de partida, destacó que un trasplante comporta una situación de gran vulnerabilidad para la persona, sobre todo a causa de la incertidumbre, el estrés, la falta de control o las dificultades de adaptación a una nueva realidad cotidiana a la que debe hacer frente una persona trasplantada. Para superar esta compleja situación, en caso de que aparezca un malestar psicológico, resulta esencial realizar una evaluación psicológica y ajustar el tratamiento a la persona, diferente en cada caso y cada fase del proceso (diagnóstico, lista de espera, hospitalización y post trasplante).

Clausura con el testimonio directo de los pacientes

La experiencia del trasplante de órganos en la voz directa de cuatro personas conformó la mesa que puso una gran clausura en la jornada. Josep Maria Morros, trasplantado renal hace tres años; Yolanda Fernández, que recibió dos pulmones hace cinco años; Montse Collado, la trasplantada de hígado más longeva de todo el Estado, 40 años ya, y Jordi Garcia, que recibió un corazón hace nueve años y fundador de la asociación Mou-te per la vida se sentaron juntos para responder a las preguntas de Laia Rosenfeld, enfermera del equipo de trasplante cardíaco.

Todos ellos pusieron de relieve la importancia en sus vidas tras el trasplante de alguno de los aspectos abordados a lo largo de la jornada: la alimentación equilibrada; el ejercicio físico (la marcha nórdica y el ciclismo) y el apoyo y el contacto con otras personas trasplantadas para favorecer el bienestar emocional. Las Dras. Lladó, Manonelles y García Romero fueron las encargadas de cerrar la jornada, agradeciendo a donantes, familiares y cuidadores su contribución y con la satisfacción de haber ayudado a que la cantidad y calidad de vida de todas las personas trasplantadas sean lo más parecidas posibles a las de cualquier otra persona.

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