El objetivo de este documento es ayudarte a reconocer precozmente los síntomas de empeoramiento, diferenciar una crisis leve, moderada o grave y saber cómo actuar en cada situación.
Actuar pronto puede evitar complicaciones y hospitalizaciones.
Una exacerbación (o crisis asmática) es un empeoramiento del asma. Ocurre cuando aumenta la inflamación de los bronquios, se estrechan y el aire entra y sale con dificultad.
Puede empezar poco a poco (más tos durante varios días, más uso del inhalador) o aparecer de forma brusca.
No todas las crisis empiezan de golpe. Muchas pueden prevenirse si se detectan los primeros signos.
Antes de que aparezca una crisis de asma, el cuerpo suele dar señales de aviso. Reconocer estos cambios a tiempo permite actuar de forma precoz y evitar que el empeoramiento progrese.
- Aumento progresivo de la tos.
- Más uso del inhalador de rescate de lo habitual.
- Despertarse por la noche con tos o falta de aire.
- Sensación de presión en el pecho.
- Cansancio al realizar actividades habituales.
- Descenso del flujo máximo (si usa medidor de PeakFlow).
Si necesita el inhalador de rescate más de dos veces por semana (fuera de ejercicio), el asma puede no estar bien controlada.
CRISIS LEVE
Los síntomas que se relacionan con una crisis leve son:
- Tos ocasional.
- Silbidos leves.
- Opresión ligera en el pecho.
- Puede hablar con normalidad.
- Puede realizar actividades habituales con poca limitación.
- Mejora claramente tras usar el inhalador de rescate.
Qué hacer:
Usar el inhalador de rescate según la pauta indicada. Continuar el tratamiento habitual y vigilar la evolución durante las siguientes 24 horas. Si necesita el inhalador con más frecuencia de lo habitual, consultar a su médico de atención primaria.
CRISIS MODERADA
Los síntomas que se relacionan con una crisis moderada son:
- Tos frecuente.
- Silbidos audibles.
- Dificultad para hablar frases largas.
- Dificultad para realizar actividades habituales (por ejemplo, caminar rápido o subir escaleras).
- Necesidad repetida del inhalador de rescate.
- Puede despertarse por la noche por falta de aire.
Qué hacer:
Usar el inhalador de rescate inmediatamente. Si tras tres tandas en la primera hora no mejora claramente, acudir a urgencias. Puede ser necesario un ciclo corto de corticoides orales bajo indicación médica.
CRISIS GRAVE (EMERGENCIA)
Los síntomas que se relacionan con una crisis grave son:
- Dificultad intensa para respirar.
- Solo puede hablar palabras sueltas o no puede hablar.
- Gran dificultad para caminar o realizar cualquier esfuerzo.
- Hundimiento de costillas o cuello al respirar.
- Labios o uñas azulados.
- Confusión, somnolencia o sensación de agotamiento extremo.
- No mejora tras usar el inhalador.
Qué hacer:
Usar inmediatamente el inhalador de rescate y acudir a urgencias o llamar al 112. No esperar a que los síntomas mejoren por sí solos.
El plan de acción para el asma es un documento personalizado que se elabora junto con su médico. Sirve para saber qué hacer según la situación y prevenir que un empeoramiento leve evolucione a una crisis grave. Debe estar por escrito y revisarse periódicamente.

En la mayoría de las crisis de asma NO se necesitan antibióticos.
Suelen estar causadas por virus o inflamación, no por bacterias.
Los antibióticos solo deben usarse si el médico sospecha infección bacteriana (por ejemplo, neumonía). No deben tomarse por iniciativa propia.