La enfermera del Área de Críticos del Hospital Universitario de Bellvitge y miembro del Grupo de Investigación en Enfermería (GRIN-IDIBELL), Ainhoa García-Marrón Gallego, ha sido distinguida con el Premio Joven Talento a la Atención Hospitalaria en la IX edición de los Premios #TenimTalent de la Sociedad Catalano-Balear de Enfermería (SCBI), un reconocimiento que pone en valor la excelencia, el liderazgo y el compromiso de las nuevas generaciones de enfermeras y enfermeros.
Los Premios #TenimTalent reconocen a profesionales que contribuyen al avance de la profesión enfermera desde diferentes ámbitos, como la asistencia, la investigación, la docencia, la innovación o el compromiso social. En esta edición, Ainhoa ha sido galardonada por una trayectoria que combina asistencia clínica de alta complejidad, docencia universitaria y actividad investigadora.
Su vocación enfermera nació durante la adolescencia, a raíz del ingreso de su abuelo en una unidad de cuidados intensivos. Aquella experiencia le permitió descubrir el papel esencial de las enfermeras en el acompañamiento de las personas atendidas y de sus familias, especialmente en momentos de gran vulnerabilidad.
Diplomada en Enfermería en 2015, inició su trayectoria profesional en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario de Bellvitge, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Posteriormente se especializó mediante el Máster en Paciente Crítico y Emergencias y ha consolidado una trayectoria marcada por la búsqueda constante de la excelencia en los cuidados.
Compromiso con la asistencia, la docencia y la investigación
Además de su actividad asistencial, desde 2019 es profesora asociada de la Universidad de Barcelona y participa en la formación de futuras generaciones de profesionales tanto en estudios de grado como en programas de posgrado especializados en la atención al paciente crítico.
La pandemia de la COVID-19 representó un punto de inflexión en su trayectoria profesional. La experiencia vivida en primera línea reforzó su compromiso con la atención al paciente crítico y la impulsó a incorporarse a la Ambulancia de Traslado Interhospitalario de Pacientes de Alta Complejidad del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), un dispositivo pionero en España que funciona como una auténtica UCI móvil.
En los últimos años también ha asumido responsabilidades de referencia dentro del Grupo de Trabajo de Hemodinámica del Área de Críticos de Bellvitge, participando en la implantación y el desarrollo de sistemas de monitorización hemodinámica mínimamente invasiva y en la formación de profesionales.
Su interés por la mejora continua de la práctica clínica la llevó a cursar el Máster Oficial en Investigación Clínica y a participar en diversos proyectos de investigación sobre seguridad y calidad asistencial. Actualmente forma parte del Grupo de Investigación en Enfermería (GRIN-IDIBELL), donde impulsa una línea de investigación vinculada a la creciente complejidad de las personas críticas atendidas y al riesgo de reingreso tras el alta de las unidades de críticos.
Recientemente se ha incorporado al equipo de la UCI Extendida del Hospital de Bellvitge, un modelo innovador que garantiza la continuidad asistencial y el seguimiento de los pacientes especialmente vulnerables tras el alta de la unidad de cuidados intensivos.
Un reconocimiento compartido
Tras recibir el galardón, Ainhoa García-Marrón ha querido compartir este reconocimiento con las compañeras y compañeros que la han acompañado a lo largo de su trayectoria profesional.
“Este premio no es solo mío. Me gustaría compartirlo con todas las compañeras de la UCI del Módulo G del Hospital Universitario de Bellvitge, que me han visto crecer durante más de diez años, y con el equipo de la Ambulancia QA1 del Sistema d’Emergències Mèdiques, que me ha permitido conocer la enfermería desde otra perspectiva”, destaca.
La candidatura de García-Marrón fue presentada por los profesionales Rafael Justel, Gemma Via Clavero y Jordi Adamuz, que pusieron en valor una trayectoria caracterizada por la combinación de excelencia asistencial, compromiso con la docencia, vocación investigadora y voluntad de transformar los cuidados a partir de la evidencia científica.
Para Ainhoa, este reconocimiento representa también un estímulo para seguir avanzando profesionalmente: “Por una enfermería reconocida, crítica y reflexiva; comprometida con la innovación; más presente en la gestión; motivada por la docencia, e impulsora de unos cuidados basados en la evidencia, sin renunciar a la esencia humana, cercana y empática que define nuestra profesión”.