“Me expreso mucho mejor con las imágenes que por escrito o hablando”
En mayo de 2020 en el pasillo interior de Urgencias del Hospital de Bellvitge se expusieron una serie de retratos de profesionales situados en 1ª línea del abordaje de la COVID-19. Sólo al alcance de un puñado de ojos, los dibujos mostraban a personas sólo identificables por los ojos, ya que el resto de los rasgos quedaban ocultos tras gafas, mascarilla y epis. El autor de esos retratos es José Martin Rodríguez, celador e inclasificable artista visual con múltiples proyectos en marcha o esbozados en su inseprable libreta.
- ¿Ponemos fecha al inicio de tu interés por la expresión artística?
Quizás un buen punto de inicio sería en EGB, o antes… cuando una profesora me dijo que mezclando el amarillo y el azul se conseguía el verde. Eso se me quedó, y a partir de ahí pues casi saltamos a la época del cómic, en los 80. Me apunté a la escuela JOSO para aprender, ver cómo era, sobre todo porque me parecía útil para contar cosas, porque es lo que siempre he querido: contar cosas. Allí me di cuenta que se necesitaban muchas cosas para hacer un comic, empezando por un guión.

- Sospecho que el comic no acabo de adecuarse a lo que buscabas…
Estuve trabajando en Can Ruti y cuando me trasladé aquí me apunté al TPK, en la Tecla Sala de Hospitalet. Es como un taller de pensamiento contemporáneo. Y ahí me han enseñado todo lo que sé, o la manera de pensar para poder sacar todas estas cosas que llevamos dentro. Empecé de cero, con el dibujo, y después me pasé a hacer fotos; después de las fotos vinieron los videos, luego lo mezclaba todo, y al final ya empecé a contar mis cositas. Esto sería en el año 2000 aproximadamente.
- ¿Y en qué tipo de proyectos se empezaron a traducir esas cositas tuyas?
Pues por ejemplo en el grupo 3 mes 1, que eran unos artistas del TPK. Yo era uno de los tres, y la gracia es que en cada exposición que preparábamos se invitaba a una cuarta persona a que expusiera y contara cosas con nosotros. Estuve 10 años haciendo cosas con ellos; después llegó el Covid y todo quedó un poco en suspenso. Ahora voy haciendo mis cosas.

- Todos estos años has trabajado en disciplinas o expresiones artísticas muy diferentes ¿Cuáles son las que te han interesado más?
Lo que más me interesa es la imagen en movimiento. El vídeo me gusta mucho. ¿Te suena el nombre de Bill Viola? murió hace un par de años. Bueno, pues ese para mí es un maestro. En esa línea, por ejemplo, grabé a una mujer que parecía cortar pan, pero sin nada entre las manos, y otras que empezaba a coser y cada vez que cosía tenía más sangre en las manos y en la cara. Y así he ido contando cositas, incorporando en casi todos mis proyectos una pantalla con imagen en movimiento. En otro proyecto de collages, por ejemplo, incorporé una pantallita, en otro hice unas maletas que tenían un proyector pequeñito y un espejo, de forma que la imagen del proyector se veía dentro de la maleta. No sé, he hecho muchas cosas y no me acuerdo de todas.

- Parece que has hecho muchas exposiciones...
Sí, en estos últimos diez años en el Sant Feliu, en Can Jujol, en el Barradas un par de veces; En el Aula de Cultura, en Bellvitge...
- ¿Y sigues en el TPK?
Bueno, ahora tengo muchas cositas que ya han surgido, algunas ajenas al ámbito artístico, y que me impiden ir con la frecuencia que quisiera, pero no me olvido, es algo que tengo que recuperar. A veces, las circunstancias vitales te obligan o te hacen priorizar. Y a nivel artístico, digamos que voy por libre, voy pensando cosas. Estoy haciendo fotos, por ejemplo, pero con el escáner y el movimiento.

- ¿Y esa libreta que llevas es algo así como un cuaderno de proyectos?
Es una forma de guardar las ideas que tengo. Me expreso mucho mejor con las imágenes que por escrito o hablando. En fin, cada uno encuentra la mejor manera de expresarse. Y ahora estoy con las casas, tan pequeñas y tan caras… En esta libreta están vacias, pero en otra que tengo están dibujadas llenas de gente, y les añado cosas. Y así voy pensando, y ya veremos lo que acaba saliendo. A lo mejor sale un vídeo, a lo mejor no... Tengo también algunas cuentas en Instagram. Una la uso para dibujos, Garabantedegarabato; otra es para fotos y en la tercera, Buclemen, busco películas antiguas y bastante desconocidas y hago como un pequeño bucle de video.

- Y durante el Covid, en 2020, realizaste un proyecto muy interesante con dibujos de profesionales de Urgencias…
Empecé a hace dibujos en una libreta de las caras de gente a las que no podía reconocer con las mascarillas y las gafas. Todas las tardes pasaba muchas horas en cas, y allí encerrado se me ocurrió empezar a hacer fotos de primer plano a todos esos compañeros y compañeras en la Urgencias. Y así empecé a trabajar con las fotos en la tablet, realzándolas con sombras y en blanco y negro. Después, pedí a cada persona que me escribiera algo, cómo se sentían en aquellos momentos. El proyecto se quedó a medio acabar, porque quería hacer un librito más o menos como mi libreta, pero bueno, eso ya irá poco a poco. En cualquier caso, las fotos se expusieron en el pasillo de Urgencias y las pudieron algunos profesionales.

- ¿Y cuál ha sido la experiencia artística con la que te has encontrado más a gusto?
Pues una que se originó aquí en el hospital. Antiguamente había crucifijos en todas las habitaciones. Un día, casualmente al salir de la cafetería me encontré muchos de ellos tirados en un contenedor y me los llevé, porqué a veces también recojo cosas que encuentro. Luego creé una espece de barco que hice con una carcomida viga de madera y proyecté una imagen del crucifijo dando vueltas con la nave por delante, y creo que quedó una composición muy chula. En otra ocasión, hace unos diez años, hice una performance en Nimes en que representaba a un presidente. Iba vestido con el traje de boda de un compañero y delante de la gente solo pronunciaba las sílabas bla, bla, bla. Es decir, no decía nada, mientras con una botella me tiraba agua por encima del pecho con una que hacía de presidente. Se trataba de un intercambio artístico entre el TPK y centro parecido de Nimes. En cualquier caso, un nivel de exposición tan alto como en este caso me incomoda bastante y lo paso fatal. Prefiero montar mis cositas, que la gente las mire y yo me voy.

- ¿Y cómo ideas todos estos proyectos?
Es un poco tener ideas o cosas rondándote continuamente por la cabeza. Luego, por ahí tengo cosas que no presento ni enseño, son ideas primigeneas, montajes visuales que surgen y a veces se quedan ahí. Algunas las agrupo bajo una categoría que llamo “el hombre estropeado”, que podría ser yo o la sociedad en general. El último proyecto que presenté en el TPK surgió a partir de imágenes del Google Street View, en las que parecen personas con la cara difuminada o borrosa. Eso me hizo plantearme la pregunta de si es necesario continuar haciendo fotos. De ahí surgió una exposición en la que la gente se podía reflejar en un espejo borroso, de la misma forma que aparecen las imágenes del Google.
