La Cara B de Iban Sarabia, celador y artista plástico

- La Cara B

"Los fines de semana trabajo en el hospital y entre semana pinto, dibujo cómic y hago grabado sobre madera"

Fines de semana en el hospital y el resto de días en el estudio de su casa haciendo una acuarela, dibujando un cómic o grabando sobre madera con un pincel eléctrico. Con esta división del trabajo, Iban Sarabia ha encontrado la estabilidad y el tiempo necesarios para dar salida a toda la creatividad artística que lleva dentro, que le ha llevado desde detrás de una cámara de cine a ponerse ante una tela en blanco.

- ¿Cómo comienza tu historia con los pinceles?

Estudié hace muchos años comunicación audiovisual y estuve trabajando unos años en el mundo del cine. Lo cierto es que desde pequeño me gustaba mucho dibujar y también todo lo relacionado con las cámaras. El caso es que después de trabajar unos años en el cine y con la crisis del 2010 decidí hacer un cambio. Estaba cansado de la precariedad laboral, de trabajar muchas horas fuera. En 2011 tuve la oportunidad de empezar a trabajar en el hospital los fines de semana y sentí que era el momento: trabajaría en el hospital los fines de semana y el resto de días los dedicaría a montar mi estudio, que en ese momento fue de fotografía y vídeo.

Iban Sarabia

- Aquí todavía no habías llegado a la pintura…

Cierto. Llegó un día que me llené de mucho, mucho trabajo audiovisual. Esto era sobre los años 2016-2017. Entonces pensé que no tenía ningún sentido trabajar tanto. Estaba un poco quemado de las pantallas y decidí dedicarme a la pintura, que siempre me había gustado. Convertí mi piso en un estudio de pintura, donde trabajo desde entonces. Allí tengo mi mesa de dibujo y todo lo que necesito para trabajar. Los fines de semana trabajo en el hospital y entre semana pinto, acuarelas y óleo sobre todo, aunque también hago cómic, ilustración y grabado sobre madera.

Iban Sarabia

- ¿El tiempo que trabajaste en el cine fue con la cámara?

Si, desde pequeño me había gustado mucho el mundo del cine, pero al acceder a la industria no me encontré demasiado a gusto. Estuvo muy bien participar en producciones internacionales, pero el ambiente de trabajo era muy competitivo y la precariedad estaba muy presente. Ahora, en mi estudio me pongo yo el ritmo de trabajo, no tengo que rendir cuentas a nadie y me ha permitido dejar de lado la tecnología y volver a una actividad artística y manual con la que puedo dar salida a una necesidad creativa que he tenido siempre.

- ¿Y te estuviste mucho tiempo en el mundo del cine?

Al finalizar los estudios me dieron una beca en 2009 para la producción audiovisual después de ganar un concurso. Con la crisis del 2010 perdí la beca, pero como había gente del sector que había visto algunos videoclips que había hecho, me ofrecieron trabajar como auxiliar de cámara en la película Luces rojas, de Rodrigo Cortés y con Robert de Niro y Sigourney Weaver, que se rodó en Barcelona. Fue un rodaje horrible para todos y terminé un poco quemado. Sin embargo, me llamaron después para otra película, Tengo ganas de ti, con Mario Casas. Y ésta fue la última. Pensé 'no me está gustando nada de este mundo de horarios locos, de mucho estrés...' y fue entonces, sobre el año 2014, cuando decidí dejarlo y montar con un amigo el estudio de fotografía y vídeo.

Iban Sarabia

- ¿Y te llevaste algo del tiempo de la cámara al de los pinceles?

Uno de los aprendizajes más importantes que me llevé de la fotografía y el cine es el color, algo que creo que está en la base de mis pinturas. Aprendí mucho sobre el tema del color haciendo fotografías, combinando blancos, negros, todo tipo de colores, y cuando empecé a pintar era un tema que me obsesionaba bastante, como llevar todo esto a la pintura. Le doy tanta o más importancia al color que a la forma.

- ¿Y no sentiste algo de vértigo al hacer un cambio tan radical?

Venía de una época de mucho trabajo, de mucho estrés... y simplemente pensé que era el momento de frenar. Además coincidió en que el amigo con el que compartía el estudio de fotografía en Sants quería empezar otro proyecto de trabajo en un negocio familiar y eso fue como el empujón definitivo que necesitaba. Y claro que con incertidumbre empecé a trabajar en el estudio improvisado que hice en casa... ¡y entonces llegó el cóvid! Fue una época para reafirmarme en la decisión que había tomado. Estuve muy a gusto trabajando y aprendiendo mucho esos tres meses.

Iban Sarabia

- ¿Eres autodidacta?

Sí. He tenido la suerte de conocer muy buenos profesionales a lo largo de mi vida, de los que he aprendido muchas cosas. Ahora me interesa mucho el mundo del cómic y sí he hecho un curso. Tenía ganas de contar historias y he trabajado en los dos últimos años en el ámbito del cómic. De hecho, estoy terminando un proyecto, un fanzine de 50 páginas ambientado en un mundo que conozco bien, el hospitalario. Mi idea es poder autopublicarlo con la ayuda de una librería de cómic, Fatbottom, que está considerada como una de las mejores del mundo.

- ¿Cuáles son las técnicas o temáticas que más te interesamos? He visto que haces mucho retrato.

Las técnicas que utilizo más habitualmente son la acuarela y la pintura al óleo, además del grabado en madera, que consiste en ir haciendo formas o figuras en la madera con un pincel eléctrico. En cierta forma "quemas" la madera y según la intensidad obtienes tonos más oscuros o más claros. Se trata de una técnica no muy conocida y no se ven muchas obras de ese tipo. Ahora he terminado un proyecto de grabado en una guitarra con esta técnica.

Iban Sarabia

- Y qué salida le das a tu obra, ¿quieres exponerla, por ejemplo?

Hice alguna exposición, y la verdad es que no me gustó nada la experiencia. Hay exposiciones que se hacen en locales de acceso libre, mientras que en otras debes hacer una presentación y estar presente muchos días por todo lo de la promoción. No tengo demasiado interés en darme mucho que conocer. Sólo he expuesto algunas obras de forma puntual por peticiones de gente o amigos del barrio, o en alguna muestra colectiva. Si es cierto que vendo algunas pinturas, pero con frecuencia lo hago a personas que se ponen en contacto conmigo para hacerme algún encargo. Digamos que encuentro la satisfacción en el proceso, al hacer la obra, pero la parte del ego del artista que también quiere que su obra sea vista, reconocida y admirada no va mucho conmigo, más bien soy bastante reservado.

- ¿Y tienes muchas obras guardadas?

Sí, una habitación llena. Ahora vigilo un poco con los formatos, porque me di cuenta de que trabajar con formatos muy grandes puede suponer después problemas de almacenamiento. Sin embargo, ahora estoy con un encargo bastante grande, que junto con el cómic que te comentaba y el grabado en madera de la guitarra son los tres últimos proyectos en los que estoy trabajando.

Iban Sarabia

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