Los pacientes con shock cardiogénico tratados en centros que cuentan con equipos especializados presentan una tasa de mortalidad intrahospitalaria del 46,8%, frente al 51,6% de los centros que carecen de estos equipos, una diferencia equivalente a aproximadamente una muerte menos por cada 21 pacientes.
Esta es la principal conclusión del primer estudio a gran escala realizado en España sobre la implantación de los denominados «equipos de shock» en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. El estudio lo ha llevado a cabo la Asociación de Cuidados Agudos Cardiológicos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), en colaboración con la Fundación Instituto para la Mejora de la Atención Sanitaria (IMAS), y ha sido dirigido por investigadores del Hospital de Bellvitge y del IDIBELL.
El 32% de los casos analizados en el estudio fueron tratados en hospitales dotados de un equipo de shock cardiogénico. Ello se asoció, en general, a un enfoque terapéutico más intensivo. Así, los pacientes tratados en estos centros tienen más probabilidades de recibir asistencia circulatoria mecánica (10,9% frente a 4,7%), ventilación mecánica (44,1% frente a 38,3%) y diálisis (10% frente a 3,6%). También sufren más complicaciones y tienen estancias hospitalarias más prolongadas, pero, a pesar de ello, su tasa de mortalidad es menor.
El doctor Albert Ariza, jefe del Área de Cuidados Críticos y Subcríticos Cardíacos del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona) y uno de los investigadores principales del estudio, destaca que «los resultados respaldan las recomendaciones de centralizar el tratamiento del shock cardiogénico en centros especializados y de promover la creación de equipos multidisciplinares en los hospitales de referencia». A tal fin, añade, «es fundamental mejorar la coordinación entre centros mediante protocolos conjuntos de derivación y una comunicación rápida y bidireccional».
El equipo de shock del Hospital de Bellvitge es un grupo multidisciplinar que toma decisiones de gran complejidad sobre los pacientes con shock cardiogénico ingresados en el propio hospital o en otros centros de su área de influencia que se ponen en contacto con él para evaluar un traslado u otras opciones terapéuticas. Las Unidades de Cuidados Intensivos Cardíacos, Cardiología Intervencionista, Cirugía Cardíaca e Insuficiencia Cardíaca Avanzada y Trasplantes son los grupos estructurales implicados, a los que se suman otros profesionales en función de las características de cada caso.
Como explica Ariza, “atendemos a pacientes que presentan múltiples complicaciones y que requieren decisiones complejas y procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasivos; normalmente ingresan en la Unidad de Cuidados Intensivos Cardíacos, y desde allí se coordinan los distintos procedimientos y las decisiones que se deben tomar”.
Artículo de referencia:
Marcos-Mangas M, Jorge-Pérez P, Comin-Colet J, del Prado N, Fernández C, Viana Tejedor A, et al. Implementación de equipos de shock (shock teams) e impacto en el abordaje terapéutico y el pronóstico del shock cardiogénico en España. Emergencias. 2026;38:261-8