En 2025 once personas recibieron el implante de una asistencia ventricular izquierda en el HUB, la cifra más alta registrada en todo el Estado
La evolución tecnológica de estos dispositivos ha mejorado la calidad de vida de los pacientes y los ha consolidado como tránsito hacia un trasplante de corazón o incluso como terapia de destino
La figura del paciente experto empieza a consolidarse en el HUB para explicar a otros posibles receptores cómo es la experiencia de vivir con un corazón artificial
En el año 2025, el Hospital de Bellvitge realizó 31 trasplantes cardíacos (la cifra más alta en Cataluña), y además lideró la colocación de dispositivos de asistencia ventricular izquierda en todo el Estado, implantó 11. Desde el año 1992 cerca de un centenar de personas han recibido un corazón artificial en el HUB, casi una sexta parte de todos los implantados en el Estado.
El trabajo coordinado, muy especializado, y con la experiencia de dos décadas, de los equipos de cirugía cardíaca, anestesiología, insuficiencia cardíaca, coordinación de trasplantes, cuidados intensivos cardiológicos y enfermería del HUB ha consolidado al centro como un referente catalán y estatal en la colocación de asistencias ventriculares. Actualmente, en el Hospital de Bellvitge se realiza el control ambulatorio de 40 pacientes que llevan un corazón artificial de larga duración.
Los dispositivos de asistencia ventricular (DAV) izquierda de larga duración son bombas centrífugas que, implantadas en el ventrículo izquierdo, ayudan a bombear la sangre de forma continua hacia el resto del cuerpo.
El implante requiere una cirugía importante, que deja un cable que sale por debajo de las costillas. El paciente debe llevar una mochila en la que lleva los componentes externos del DAV: la unidad de control que funciona o bien mediante energía de la red eléctrica o dos baterías que le permiten una autonomía aproximada de hasta 17 horas.
En los últimos años, la innovación tecnológica ha logrado que estos dispositivos sean más pequeños y totalmente implantables, lo que mejora la calidad de vida de los pacientes portadores. En este sentido, los dispositivos de flujo continuo centrífugo han supuesto un significativo paso adelante, puesto que son dispositivos más fiables y con menos complicaciones. Esta reducción de complicaciones es fundamental, sobre todo cuando se trata de una terapia definitiva. Tal y como explica el Dr. Daniel Ortiz, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca del Hospital de Bellvitge, "la indicación como destino está creciendo en los últimos años y casi ya supone la mitad de los casos". Las indicaciones más frecuentes en este caso son la contraindicación al trasplante cardíaco debido a la edad o existencia de antecedentes de enfermedades oncológicas o comorbilidades.
En 1992 se implantó en el HUB con éxito la primera asistencia ventricular mecánica como puente para el trasplante cardíaco en Cataluña. Quince años después, en 2007, el HUB también llevó a cabo la colocación de la primera asistencia ventricular mecánica de larga duración (Berlín Heart-INCOR) en España. Y en 2019, un paciente recibía por primera vez en el HUB el llamado corazón artificial total. En una intervención de alta complejidad, los cirujanos retiraron los dos ventrículos del corazón del paciente e implantaron en su lugar el nuevo dispositivo, con dos ventrículos artificiales como puente en el trasplante cardíaco.
Desde aquellas primeras intervenciones, 100 personas han recibido una asistencia ventricular mecánica de larga duración en el HUB, de un total de más de 600 que han sido implantadas en todo el Estado. Cabe decir que el Hospital de Bellvitge también es uno de los centros con mayor actividad en asistencias ventriculares de corta duración. En esta línea, ha sido pionero en Cataluña en la implantación de una nueva generación de dispositivos de asistencia ventricular intraaórtica de corta duración, en enero de 2024, y cuenta con una acreditada experiencia en el uso de las ECMO (membranas de oxigenación extracorpórea).
¿Cómo es vivir con una bomba mecánica que ayuda al corazón a impulsar la sangre?
Ramon y Juanjo, dos pacientes del Hospital de Bellvitge portadores de una asistencia ventricular de larga duración, compartieron su experiencia en el Heart Failure 2026, el Congreso Europeo de Insuficiencia Cardíaca celebrado en Barcelona el pasado mes de mayo. Su participación puso en valor el acompañamiento entre pacientes como herramienta clave para que las personas candidatas a este tratamiento puedan tomar decisiones más informadas, realistas y compartidas con el equipo asistencial. Aunque las personas portadoras deben aprender a gestionar el dispositivo y los cuidados asociados, esta tecnología permite vivir fuera del hospital, recuperar una parte importante de las actividades cotidianas y alcanzar un alto grado de autonomía, siempre con el seguimiento de un equipo multidisciplinar especializado. Las personas que ya han pasado por el proceso pueden compartir su experiencia con nuevos candidatos y sus familias, explicar cómo gestionan las baterías y el controlador o abordar aspectos cotidianos que a menudo generan incertidumbre antes de la intervención.
Juanjo tiene 44 años de edad, y lleva la asistencia desde hace dos años y medio como puente a un futuro trasplante cardíaco. "Llevo una vida bastante normal, más allá del hecho de llevar las baterías. Tengo que controlar la dieta, pero salgo a pasear con mi perrita, conduzco, quedo con amigos, voy a algún concierto... Creo que es una vida bastante normal, sin olvidar que llevo la batería y el cable", explica.
Por su parte, Ramon, de 50 años, hará dos años que recibió una asistencia ventricular y ahora, tras pasar también por una cirugía bariátrica, está en la lista de candidatos a un trasplante cardíaco. "El año anterior al implante fue muy complicado, con cansancio, ahogos e ingresos repetidos en urgencias, por eso no dudé cuándo me ofrecieron la opción de la asistencia ventricular", según explica. Su vida ha dado un cambio radical hacia la normalidad y asegura estar muy satisfecho de que su experiencia ya esté siendo útil para otras personas. “Gracias a las enfermeras, Juanjo y yo hemos hablado con pacientes que tenían que decidir si se ponían la asistencia y después de hablar con nosotros y preguntarnos todas las dudas que tenían, se la han acabado poniendo y hoy están muy bien y con un cambio vital positivo como el nuestro”, concluye Ramon.
Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Corazón, el equipo de enfermería del Área del Corazón del HUB organiza hoy toda una serie de actividades divulgativas para la ciudadanía que pasará por Consultas Externas, que incluyen el control de la presión arterial y el pulso, la toma de medidas biométricas y un taller de reanimación cardiopulmonar, entre otros.