La enfermedad de Stargardt es una enfermedad minoritaria que provoca la pérdida de visión central de forma progresiva e irreversible. Se suele diagnosticar antes de los 20 años y es muy difícil pronosticar la evolución de los pacientes: algunos pueden empeorar muy rápidamente mientras que en otros la enfermedad avanza lentamente.
El descubrimiento ha sido posible gracias al análisis de una de las cohortes más amplias estudiadas hasta ahora. Los resultados permitirán predecir mejor la evolución de la enfermedad, ofrecer certezas a los pacientes respecto a su situación, facilitar el consejo reproductivo y enfocar futuros ensayos clínicos.
La investigación en enfermedades minoritarias como la de Stargardt sólo es posible en centros de investigación de referencia. En este caso, Bellvitge y Sant Joan de Déu comparten la Unidad de Distrofias Hereditarias de la Retina y cubren la transición de los pacientes infantiles y adolescentes a la edad adulta.
Para los familiares de un niño con la enfermedad de Stargardt, la pregunta es siempre la misma: ¿cómo evolucionará la pérdida de visión? ¿Avanzará muy rápido? ¿Cuánta visión podrá conservar? Esta enfermedad minoritaria provoca la pérdida de visión progresiva e irreversible en la zona central de la retina y está ligada a varias mutaciones en el gen ABCA4. Hay varios tratamientos en desarrollo pero aún no existe cura: las únicas medidas que se pueden ofrecer a los pacientes van dirigidas a retardar la progresión de la enfermedad y a personalizar el acompañamiento médico. Uno de los retos es predecir la evolución de la enfermedad, ya que hay mucha variabilidad entre los diferentes pacientes y eso genera mucha incertidumbre. La investigación es la única vía para encontrar respuestas.
Ahora, el equipo de distrofias hereditarias de la retina de Bellvitge y Sant Joan de Déu ha identificado qué variantes del gen ABCA4 se asocian a las formas más graves de esta enfermedad minoritaria. Esto permitirá predecir mejor la evolución y severidad de la enfermedad en cada paciente desde el momento del diagnóstico. Tener más información sobre la severidad de cada variante genética también permitiría dar mejor consejo reproductivo a parejas portadoras y enfocar futuros ensayos clínicos, aseguran los investigadores. En el estudio, publicado en la revista internacional Investigative Ophthalmology & Visual Science, han analizado datos clínicos y genéticos de 245 personas atendidas en siete centros de referencia de todo el Estado, siendo una de las cohortes más amplias estudiadas hasta ahora en esta enfermedad.
Bellvitge y Sant Joan de Déu comparten la unidad de Distrofias Hereditarias de la Retina, que es referente a nivel estatal y hace seguimiento de la enfermedad desde la edad infantil o juvenil hasta la edad adulta gracias a la estrecha colaboración entre los profesionales de los dos centros.
La incertidumbre, la principal preocupación en la pérdida de visión
La enfermedad de Stargardt acostumbra a debutar en la infancia o la adolescencia con síntomas como dificultad para leer o para reconocer caras, y va avanzando a lo largo de los años con una evolución muy variable entre diferentes pacientes: algunos pueden empeorar muy rápidamente y perder mucha visión, y en otros la enfermedad avanza muy lentamente. Al tratarse de una enfermedad minoritaria, es mucho más difícil estudiar esta heterogeneidad y definir bien un pronóstico y un acompañamiento. Esto hace que cada pequeño paso científico sea especialmente relevante para dar respuesta a los pacientes y familiares y descubrir nuevos tratamientos. Los resultados de este estudio ponen luz a esta incertidumbre: se ha observado que la combinación de dos variantes severas o nulas del gen ABCA4 se asocian con una afectación retinal más extensa y con estadios más avanzados de la enfermedad. Además, la duración de la afectación es uno de los factores que más influyen en la progresión.
"Hasta ahora no podíamos orientar con suficiente precisión una familia sobre si la pérdida de visión sería lenta o más rápida. Este estudio demuestra que el tipo de variante genética no solo confirma el diagnóstico, sino que también nos ayuda a anticipar la evolución y a personalizar el seguimiento", explica la Dra. Estefanía Cobos, oftalmóloga del Hospital de Bellvitge, co-coordinadora de la Unidad e investigadora del IDIBELL.
La genética como herramienta pronóstica
El trabajo permite refinar la clasificación de las variantes genéticas e incorporar la información molecular como herramienta pronóstica clínica, lo que ayudará a dar mejor respuesta a los pacientes y a sus familiares. "No todas las variantes del gen tienen el mismo impacto. Poder distinguir cuáles se asocian a formas más severas nos permite ofrecer un asesoramiento genético más preciso y tomar decisiones de seguimiento con más información", señala Anna Esteve, asesora genética de la Unidad de Genética del Hospital Universitario de Bellvitge.
Esta información también será valiosa en casos de consejo reproductivo al saber la severidad de las variantes genéticas de un portador que quiera tener descendencia, y a la hora de seleccionar pacientes para futuros ensayos clínicos con terapias que ahora están en desarrollo. Así se quiere avanzar hacia un modelo de medicina de precisión en oftalmología.
Referencia en asistencia e investigación
Avances científicos como estos sólo son posibles en ecosistemas de investigación en salud de referencia y amplio alcance territorial como son Bellvitge y Sant Joan de Déu. En este sentido, la Unidad de Disrofias Hereditarias Bellvitge – Sant Joan de Déu está en funcionamiento desde 2016, está reconocida como unidad de referencia estatal (CSUR) y forma parte de la red europea de centros especializados en enfermedades minoritarias oculares (ERN Eye). Los equipos de oftalmología de los dos centros trabajan conjuntamente para facilitar la transición de los pacientes infantiles y adolescentes a la edad adulta y el consecuente cambio de centro médico, además de hacer investigación en la enfermedad. Esta concentración de casos de alta complejidad y de un amplio rango de edades ha permitido reunir una de las cohortes más amplias analizadas en el Estado en enfermedad de Stargardt.
La investigación en distrofias hereditarias de la retina de este equipo forma parte de REMMA Bellvitge, el primer programa de investigación del Estado centrado en enfermedades minoritarias del adulto. Impulsado por el IDIBELL dentro del Campus Salud Bellvitge, REMMA potencia la investigación traslacional con un enfoque interprofesional, multidisciplinario y de medicina de precisión. En última instancia, REMMA permite acelerar el diagnóstico, mejorar el acompañamiento, descubrir nuevos tratamientos y reforzar la equidad territorial en las enfermedades minoritarias del adulto.
Artículo de referencia
Estefania Cobos, et al. Genotype-Phenotype Correlations in ABCA4-Associated Retinopathy: Insights From a Spanish Cohort of 245 Patients. Investigative Ophthalmology & Visual Science, 2026. https://doi.org/10.1167/iovs.67.2.19