Bellvitge ha identificado a 621 personas con síndromes minoritarios de predisposición hereditaria al cáncer, y nuevas estrategias de investigación genética han incrementado del 12 al 18% la capacidad para identificar la causa genética en familias aún sin diagnosticar.
Resolver casos de cánceres poco frecuentes que afectan a varios miembros de la misma familia es uno de los objetivos de la investigación oncológica promovida por IDIBELL, dentro del marco de su programa REMMA Bellvitge para enfermedades raras en adultos.
El modelo integrado que ofrece el Campus Salut Bellvitge como Comprehensive Cancer Center conecta a profesionales de la investigación y la clínica para transformar los descubrimientos científicos en decisiones asistenciales con un impacto directo en los pacientes.
Con motivo del Día Mundial de la Investigación del Cáncer, que se celebra el 24 de septiembre, el Campus Salut Bellvitge defiende el papel de la investigación genética como un motor esencial del diagnóstico, la prevención y la medicina de precisión en los síndromes minoritarios de predisposición hereditaria al cáncer. Estos síndromes se transmiten dentro de las familias de generación en generación y muchos son tan poco frecuentes que se consideran enfermedades minoritarias, incluso ultra-minoritarias. Su baja frecuencia y su componente familiar los hacen especialmente difíciles de diagnosticar e investigar. Es precisamente en estos casos donde el papel de la investigación es esencial.
Aunque cada síndrome es poco frecuente, gracias a la investigación genética del Campus Salut Bellvitge, se han identificado 621 personas con más de 25 síndromes minoritarios de predisposición hereditaria al cáncer, y actualmente se siguen 259 portadores en programas personalizados de prevención y vigilancia. Identificar estos síndromes no es fácil, y las familias a menudo viven durante años con el miedo y la incertidumbre de no saber qué causa la reaparición de múltiples casos de cáncer en su árbol genealógico. En estos casos, la investigación no es solo un diagnóstico: es una respuesta y una oportunidad para prevenir, anticipar y proteger a las futuras generaciones.
Dar respuestas a los pacientes
En el Campus Salut Bellvitge, todos los engranajes han trabajado en coordinación durante años con una dinámica que optimiza los circuitos de trabajo. La comunicación constante entre investigadores, genetistas, oncólogos, bioinformáticos y profesionales clínicos facilita la discusión de casos especialmente difíciles, la aplicación de nuevas tecnologías de secuenciación genómica y la validación de resultados directamente vinculados a la toma de decisiones médicas. Así, la investigación no se realiza en paralelo con la asistencia, sino que forma parte del mismo circuito de atención al paciente.
"La mejor manera de ofrecer respuestas a los pacientes es tener todas las piezas necesarias para abordar los cánceres hereditarios y minoritarios muy de cerca, trabajando de forma integrada", explica la Dra. Conxi Lázaro, co-líder del grupo de investigación sobre Cáncer Hereditario en IDIBELL-ICO. "Y aquí tenemos la suerte de contar con los profesionales que lo hacen", añade.
Un solo descubrimiento genético puede cambiar el futuro de toda una familia
Los beneficios de este modelo integrado son especialmente visibles en historias como la de Maira, una paciente con poliposis adenomatosa familiar (PAF), un síndrome minoritario de predisposición hereditaria al cáncer colorrectal. Durante años, ella, su madre y su hermana vivieron con una enfermedad que provocaba la aparición continua de pólipos en el colon y un riesgo muy alto de desarrollar cáncer colorrectal. Todo apuntaba a una causa genética, pero no había sido posible identificar con certeza la variante responsable.
Aproximadamente el 5-6% de los casos de cáncer colorrectal están asociados a síndromes hereditarios conocidos, mientras que la gran mayoría son esporádicos. En estos últimos, además de la edad y otros factores no modificables, los factores modificables relacionados con el estilo de vida también juegan un papel relevante.
El caso de Maira fue incorporado al proyecto IMPaCT-VUSCan, liderado por IDIBELL, que estudia familias con predisposición hereditaria sospechosa al cáncer en la que aún no se ha alcanzado un diagnóstico definitivo. Gracias a herramientas avanzadas de bioinformática y experimentos de validación, el equipo de la Dra. Conxi Lázaro pudo identificar la causa genética de la enfermedad. "Encontrar una respuesta es como encender una luz, y ahora todo es mucho más claro", explica Maira en el nuevo episodio de REMMA Bellvitge, el programa de investigación de IDIBELL sobre enfermedades minoritarias en adultos. Y el impacto es transgeneracional: "Mis hijos podrán tener cierto control el día que quieran ser padres o madres", añade, refiriéndose al consejo que recibirán para decidir las estrategias reproductivas óptimas en el futuro.
"Uno de los principales beneficios de identificar la variante genética responsable es poder determinar qué miembros de la familia han heredado la variante genética y, por tanto, el riesgo asociado, y necesitan una vigilancia específica, y cuáles no", explica la Dra. Gemma Ibáñez Sanz, especialista en Sistema Digestivo en el Hospital Universitario Bellvitge e investigadora en el grupo de Cáncer Colorrectal del IDIBELL. "En portadores, el seguimiento endoscópico y las decisiones quirúrgicas pueden individualizarse según las características de cada paciente, el número y características de los pólipos y, en ciertos casos, la información genética. Esto nos permite adaptar mejor la prevención y el seguimiento a la situación real de cada persona", añade.
El origen de las respuestas: la investigación
La historia de Maira es un ejemplo del impacto tangible de una actividad científica que sigue generando nuevas herramientas y conocimientos para mejorar el diagnóstico, la monitorización y el tratamiento de síndromes minoritarios relacionados con el cáncer. En los últimos años, el equipo investigador del IDIBELL, específicamente el grupo de Cáncer Hereditario de IDIBELL-ICO, ha promovido y liderado varios proyectos con este objetivo.
Entre ellos, aparte del proyecto IMPaCT-VUSCan, destaca la participación en el proyecto europeo Solve-RD, gracias al cual el equipo logró diagnosticar casos de cáncer hereditario que habían quedado sin respuesta con técnicas convencionales. Al mismo tiempo, el desarrollo y aplicación de nuevas herramientas bioinformáticas, como GRIDSS, ha permitido detectar complejas alteraciones estructurales en el ADN que se habían pasado por alto en estudios comunes, y se ha trabajado para mejorar los algoritmos utilizados para identificar variantes genéticas asociadas al riesgo de cáncer hereditario. Este conjunto de avances permite analizar el genoma en mayor profundidad, estudiar variantes genéticas de importancia incierta y avanzar hacia un diagnóstico más preciso y una oncología más personalizada que beneficie directamente al paciente.
El impacto de esta investigación es medible. "Si los estudios genéticos convencionales identifican la causa hereditaria en aproximadamente el 12% de los casos, la incorporación de nuevas estrategias nacidas de la investigación permite aumentar esta capacidad diagnóstica hasta alrededor del 18%. Esto es seis puntos porcentuales más, lo que representa un aumento relativo cercano al 50%", explica la Dra. Conxi Lázaro.
Un compromiso con el futuro para los pacientes
El camino no termina ahí. A pesar de los avances, muchos síndromes de predisposición hereditaria al cáncer siguen planteando preguntas. Comprender mejor los mecanismos biológicos que los causan, identificar nuevas causas genéticas y desarrollar herramientas diagnósticas y terapéuticas más precisas sigue siendo uno de los grandes retos de la investigación oncológica. En este contexto, es más evidente que nunca que los síndromes minoritarios de predisposición hereditaria al cáncer necesitan líneas de investigación específicas. Detrás de cada síndrome minoritario hay familias que merecen la máxima capacidad para el diagnóstico, la prevención y el tratamiento
Este compromiso forma parte de dos de los principales compromisos estratégicos de IDIBELL y del Campus Salut Bellvitge. Por un lado, REMMA Bellvitge, el programa dedicado a la investigación y atención de enfermedades minoritarias en adultos. Por otro, el Campus Salut Bellvitge Comprehensive Cancer Center, con un modelo consolidado que integra investigación, atención, docencia e innovación para acelerar la transferencia de conocimientos científicos a los pacientes.
En el Campus Salut Bellvitge, la investigación genética sobre síndromes minoritarios de predisposición hereditaria al cáncer no solo busca comprender mejor la enfermedad: busca ofrecer respuestas donde hasta ahora solo quedaban preguntas sin respuesta. Porque en este campo, un descubrimiento científico no es solo conocimiento: es una oportunidad para cambiar el futuro de toda una familia.