El prototipo SEPI-IA, financiado con 5 millones de euros por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, vía el CDTI, permite identificar lesiones invisibles al ojo humano y anticipar la evolución de la fibrosis pulmonar.
La inteligencia artificial puede ayudar a anticipar cómo evolucionarán algunas enfermedades pulmonares antes de que el daño sea irreversible. Esta es la base del proyecto SEPI-IA (Simulación Evolutiva Pulmonar Intersticial con Inteligencia Artificial), un prototipo tecnológico que se validará clínicamente en el Hospital Universitario de Bellvitge.
El proyecto tiene como objetivo mejorar el diagnóstico y el seguimiento de las enfermedades pulmonares intersticiales, un grupo de patologías complejas que pueden evolucionar hacia fibrosis pulmonar y cuya progresión puede variar considerablemente entre pacientes.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha firmado este lunes con la consellera de Salud de la Generalitat de Catalunya, Olga Pané, el acta de cesión del prototipo al hospital.
La herramienta ha sido financiada con 5 millones de euros por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en el marco del PERTE para la Salud de Vanguardia, incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Anticipar cómo progresará la enfermedad Las enfermedades pulmonares intersticiales incluyen más de 150 patologías diferentes, muchas de ellas minoritarias, que pueden provocar cicatrices en el pulmón y dificultar la respiración.
Actualmente, las pruebas de imagen permiten observar el estado del pulmón en un momento determinado, pero no siempre es posible anticipar cómo evolucionará la enfermedad en cada persona.
El prototipo SEPI-IA transforma las imágenes diagnósticas tradicionales en blanco y negro en representaciones codificadas por colores, capaces de identificar patrones radiológicos de riesgo y estimar la progresión futura de la fibrosis pulmonar.
Esta tecnología permite detectar lesiones que pueden pasar desapercibidas y ayudar a los profesionales sanitarios a tomar decisiones terapéuticas con mayor precisión.
Validación clínica en Bellvitge
El sistema se validará en el Hospital Universitario de Bellvitge, centro de referencia en enfermedades respiratorias complejas.
Según Maria Molina, jefa de sección de la Unidad Funcional de Intersticio Pulmonar del Hospital de Bellvitge, directora científica del IDIBELL y líder del proyecto, este tipo de herramientas puede contribuir a mejorar el diagnóstico y el seguimiento de las personas con estas patologías.
“La inteligencia artificial puede ayudarnos a detectar patrones que no son visibles a simple vista y a anticipar cómo puede evolucionar la enfermedad”, explica.
Actualmente no existe en el Sistema Nacional de Salud una herramienta validada que permita simular de forma individualizada la evolución futura de estas patologías.
Innovación tecnológica aplicada a la salud
El desarrollo del prototipo se ha realizado en el marco de una iniciativa de Compra Pública Precomercial, gestionada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación.
El proyecto ha contado con la participación de Tecnalia, centro europeo de investigación tecnológica con sede en el País Vasco, y de GMV, empresa especializada en soluciones tecnológicas avanzadas.
La ministra Diana Morant ha destacado que este tipo de iniciativas contribuyen a impulsar una innovación que fortalece el sistema sanitario y mejora la salud de las personas.
Si la validación clínica es positiva, herramientas como SEPI-IA podrían ayudar a predecir la evolución de la fibrosis pulmonar años antes que el deterioro sea irreversible.
Más información en la web del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades