EPOC: qué saber

La EPOC es una enfermedad respiratoria que dificulta el paso del aire a través de los bronquios

La EPOC es una enfermedad respiratoria que dificulta el paso del aire a través de los bronquios. Esto provoca sensación de falta de aire (ahogo o disnea), sobre todo cuando se hace ejercicio o un esfuerzo físico. Es una enfermedad crónica y a veces progresiva, que no se cura, pero que se puede mejorar y tener bajo control. Afecta principalmente personas más grandes de 45 años que son o han estado fumadoras. El tabaco es la principal causa de la enfermedad, por eso es muy importante dejar de fumar lo antes posible.

  • Los más frecuentes son la tos y la producción de esputo (expectoración).
  • El ahogo o la disnea aparecen en una fase de la enfermedad más avanzada. Pueden afectar vuestra calidad de vida, puesto que limitan las actividades físicas y los esfuerzos. 
  • Las agudizaciones o el empeoramiento repentino de los síntomas forman parte de la enfermedad y pasan fundamentalmente en invierno.

  • Dejar de fumar: podéis pedir ayuda al médico/ese o enfermero/a del centro de salud.
  • Conocer y tomar correctamente la medicación con el objetivo de mejorar los síntomas. El tratamiento lo tenéis que hacer con inhaladores, puesto que de este modo la medicación os llega directamente a los bronquios y en los pulmones, en dosis bajas y sin efectos secundarios. Es fundamental que aprendáis bien la técnica de inhalación. Los fármacos que utilizaréis son broncodilatadors –porque abren los bronquios– y corticoides inhalados que desinflamen la vía aérea.

A veces pueden presentar efectos secundarios como tremor, afonía (por el uso de los broncodilatadors) u hongos en la boca (por el uso de los corticoides inhalados). En estos casos tenéis que consultar el médico.

  • Mantener un peso adecuado: hace falta que evitáis el sobrepeso. Es importante que os hagáis un control periódico del peso y que sigáis una dieta equilibrada (baja en grasas y en sal).
  • Hacer ejercicio físico de forma regular: andáis cada día un rato y manteneos activo/iva; hacerlo contribuye, en gran medida, a controlar la enfermedad.
  • Vacunación de la gripe durante la campaña anual y de la vacuna pneumocócica.
  • Conocer los signos de empeoramiento y de alarma, para tomar las medidas más adecuadas de forma precoz y consultar los profesionales sanitarios en el momento necesario.

La misma enfermedad os predispone a tener infecciones respiratorias, que os pueden provocar agudizaciones que requieren un tratamiento diferente. Una agudización o crisis es un empeoramiento importante de los síntomas de la enfermedad y son más frecuentes cuando la enfermedad es más grave. Los síntomas de una agudización son:

  • El aumento del ahogo habitual o de la tos.
  • La aparición de esputo en mayor cantidad o cambio en el color (más oscuro del habitual) o la imposibilidad de expectoración.
  • Sensación de somnolencia y/o dolor de cabeza por la mañana.
  • La fiebre.
  • Retención de líquido en las piernas.
  • Mayor necesidad de medicación broncodilatadora de rescate (salbutamol).
  • Peor tolerancia a la actividad diaria habitual.

  • Con la Vacuna antigripal anual.
  • Con la Vacuna pneumocócica. Se aconseja la Prevenar-AB®. Es de una sola dosis pero no está fino nançada por la Seguridad Social; en su lugar fino nança una otro tipo de vacuna que no es tanto efi caç y precisa un recordatorio a los 5 años.

La administración de las vacunas se hace en el CAP.

  • Hace falta que evitéis el contacto con familiares resfriados en invierno (especialmente los niños menores de 5 años que van a la guardería),
  • No salgáis a pasear en invierno cuando sea oscuro, o en verano en las horas de máximo calor (entre las 11 del mate y las 7 de la tarde); evitáis las temperaturas bajas y el contacto directo con aparatos de aire condicionado.
  • Ponéis especial interés en la hora de aplicaros correctamente los inhaladores cada día, así como el resto de medicación.
  • Haced ejercicio físico porque prevé las agudizaciones y mejora los síntomas de la enfermedad.
  • En caso de presentar síntomas de agudización, consultáis vuestro médico.

  • Si el médico le ha recetado antibiótico, debe tomarlo los días recomendados, aunque se sienta bien a los pocos días de iniciar el tratamiento.
  • Si el médico le ha recetado corticoides, debe tomarlos según la pauta prescrita.
  • Los inhaladores tendrán que tomarlos siempre, e incluso puede que tenga que aumentar la dosis de la medicación de rescate.
  • Pida botes de cultivo de esputo para recogerlos y entregarlos en cada visita.
  • Si no está seguro de las recomendaciones a seguir, no dude en hacer una consulta a su médico o enfermero/a.

  • Forma parte del Programa EPOC del Hospital de Día (HDD) para el control y tratamiento de la enfermedad y de las agudizaciones.
  • Tendrá que venir al HDD en todas las visitas programadas.
  • Cuando presente una agudización debe contactar vía telefónica con la enfermera y, si es necesario, le visitará de urgencia un neumólogo de la unidad al HDD.
  • Horario: de lunes a viernes, de 8:00 ha 15:00 h. Le recomendamos que contacte con nosotros antes de las 9:30 h, si es posible.

932 607 198

638 680 556

Estos teléfonos le permiten contactar directamente con la enfermera. Si no puede contactar a la primera llamada, vuelva a intentarlo ya que la enfermera puede estar ocupada con otro paciente.

Hospital Universitari de Bellvitge.

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