El valor de la experiencia de la primera persona en salud mental, cada vez más reconocido

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La relevancia de la integración de la experiencia de la primera persona en salud mental; el estigma social y laboral y el autoestigma o el papel primordial de las asociaciones de pacientes, fueron algunos de los temas centrales que se desarrollaron en torno al libro “Elegí quedarme”, de Vanessa Sancho, que se presentó en el Hospital de Bellvitge el 27 de octubre.

Además de la autora, participaron en la mesa las enfermeras del HUB Núria Romero y Maria José Rodríguez, amigas y excompañeras de trabajo de Vanessa en el hospital hace unos años; Anna Tuneu, paciente y primera persona en formación como técnico en Acompañamiento y Apoyo Mutuo, y el Dr. Jacint Segalàs, del Servicio de Psiquiatría del centro, que moderó el acto.

El objetivo principal del acto, bajo el título “Me pasó a mí, te puede pasar a ti”, era poner de manifiesto cómo los testigos en 1ª persona de una enfermedad mental pueden ayudar a otras personas a partir de la experiencia compartida, ofreciendo un acompañamiento empático en el proceso de afrontamiento de un diagnóstico de salud mental. Incorporar esa mirada a los servicios de salud mental los enriquece y mejora su trabajo.

Tal y como indicó el Dr. Segalàs, "las personas con problemas de salud mental no son sólo personas que necesitan apoyo, sino que tienen capacidades, conocimientos, proyectos, derechos y mucho que contribuir a la sociedad".

La mejor elección

“Elegí quedarme”, es la continuación de un primer libro de Vanessa Sancho, “Mi montaña rusa”, en el que hablaba de la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico de su trastorno bipolar, en 2007, y de todas las dificultades y recaídas que tuvo que superar en los primeros años. Ahora, el nuevo libro es una mirada más esperanzadora, ya desde el título. Tal y como explicó, "al principio la enfermedad iba por delante de mí, me rebelaba contra ella, hasta que gracias a la medicación, la terapia y el aprendizaje continuo y la aceptación de mis limitaciones me ha permitido invertir aquella situación inicial y colocarme por delante de la enfermedad".

Pasos tan importantes como pedir ayuda y aceptarla, practicar el autocuidado, cuidarte respetando tus límites y entender que lo que te pasa no es tu culpa son algunos de los mensajes clave que Vanessa Sancho quiere transmitir con su libro.

La desaparición gradual de los estigmas

La mochila del estigma social y laboral y del autoestigma sigue presente en nuestros días, aunque se ha avanzado bastante, tal y como se reconoció en la mesa. Sin embargo, los cambios social son lentos "y durante mucho tiempo las enfermedades mentales han sido invisibilizadas, y esto ha hecho que falten herramientas y conocimiento", señaló Anna Tuneu, paciente de TOC desde muy joven y ahora formándose para apoyar a pacientes. Por su parte, Vanessa Sancho aseguró haberse visto afectada sobre todo por el autoestigma.

La presencia en la mesa de Núria Romero y M. José Rodríguez fue una primera prueba de la importancia que adquiere el apoyo de las personas cercanas a los pacientes. Ambas recordaron cómo los primeros síntomas de la enfermedad de la enfermedad las desconcertaron y las dificultades para saber cómo ayudar a Vanessa en su sufrimiento, algo que sentían, no hubiera sido tan difícil frente a una enfermedad física.

Otro elemento que fue especialmente destacado fue la importancia de asociaciones de pacientes, fundamentales por lo que suponen de escucha activa y experta de las situaciones personales "sin necesidad de muchas palabras", tal y como destacó Anna Tuneu. Vanessa Sancho forma parte de la asociación bojosxtu santboi, desde la que ofrecen acompañamiento, escucha y actividades.

La sesión se cerró con una afirmación de Anna Tuneu que abre una vía de reflexión muy interesante: "la salud mental tiene una parte individual y una colectiva; la sociedad debe cambiar para que mejore la salud mental de todos".

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