La Biblioteca Bellvitge acogió el pasado 25 de marzo una nueva charla del ciclo impulsado por el Hospital Universitario de Bellvitge, centrada en el papel del trabajador social sanitario en el acompañamiento de las personas durante el proceso de la enfermedad. La sesión ofreció una mirada integral que tiene en cuenta no sólo al paciente, sino también a la familia y al entorno.
Begoña Llorente y Laura Padreny, trabajadoras sociales del HUB, destacaron que la salud va más allá de la ausencia de enfermedad e incluye el bienestar físico, emocional y social. En este sentido, el trabajo social sanitario aporta una visión global que permite entender cómo la enfermedad impacta en la vida cotidiana, las relaciones y la estabilidad de las personas.
También profundizaron en las reacciones emocionales más frecuentes que aparecen frente a la enfermedad, tanto en los pacientes como en su entorno familiar, poniendo énfasis en la importancia de reconocerlas para poder ofrecer un apoyo ajustado a cada situación. En este marco, se aclararon algunas ideas erróneas sobre el trabajo social sanitario, como la creencia de que se limita a tramitar ayudas o que sólo actúa en casos de gran complejidad.
La sesión sirvió también para explicar en qué ámbitos actúa, desde los hospitales hasta la atención primaria o domiciliaria. Las profesionales detallaron los objetivos de su intervención, incluyendo la detección de necesidades y situaciones de vulnerabilidad, la elaboración del diagnóstico social sanitario y el refuerzo de la autonomía de pacientes y familias.
Por último, se puso en valor el acompañamiento a lo largo de todo el proceso, con apoyo emocional, orientación, trabajo con la familia y coordinación entre servicios sanitarios y sociales para garantizar una atención continuada.