El Hospital de Bellvitge incorpora un sexto robot quirúrgico destinado a la microcirugía

- Equipamientos

El robot Symani permite operar con precisión milimétrica sobre vasos sanguíneos, nervios y conductos linfáticos para realizar reconstrucciones complejas, reparar lesiones y tratar patologías como el linfedema o las secuelas oncológicas

Los servicios de Cirugía Plástica y Cirugía Ortopédica y Traumatología serán los primeros en utilizar el nuevo robot de microcirugía y supermicrocirugía

El Hospital de Bellvitge cuenta desde hoy con un sexto robot quirúrgico. Se trata del Symani, la primera plataforma robótica diseñada específicamente para cirugía abierta y, en concreto, para la microcirugía y la supermicrocirugía. En los próximos días se llevarán a cabo las primeras intervenciones con el nuevo robot en los servicios de Cirugía Plástica y de Traumatología.

Con la incorporación del Symani, el Hospital de Bellvitge, consolida su liderazgo estatal en cirugía robótica. El robot para microcirugías y supermicrocirugías se añade a los cuatro robots Da Vinci (uno de ellos, el Da Vinci SP, diseñado para la cirugía uniportal) y al robot Versius, con un diseño modular que facilita su traslado.

El HUB es el hospital que realiza más intervenciones robóticas anualmente en el Estado. En 2025 el HUB fueron 1.200 intervenciones, una cifra que prevé incrementar hasta las 1.600 al final de este año 2026 y situar en cerca de las 2.000 en 2027.

La microcirugía es una especialidad quirúrgica que opera sobre estructuras anatómicas de tamaños muy reducidos —vasos sanguíneos, nervios y conductos linfáticos— utilizando microscopios e instrumentos de precisión extrema. Permite reparar o reconstruir tejidos y órganos en casos de cáncer, traumatismos o enfermedades como el linfedema.

La microcirugía trabaja sobre estructuras de entre 0,8 y 8 mm de diámetro, mientras que la supermicrocirugía, aún más exigente, aborda estructuras de menos de 0,8 mm, como vasos linfáticos o capilares de hasta 0,3 mm.

El nuevo robot contará con aplicaciones inmediatas en un amplio abanico de procedimientos quirúrgicos complejos. Entre los más destacados: el tratamiento del linfedema mediante anastomosis linfático-venosas; el trasplante de tejidos para reparar lesiones causadas por accidentes, traumatismos o cirugías oncológicas previas; y la reparación de nervios periféricos. Todas ellas son intervenciones de alta complejidad técnica que se beneficiarán directamente de la precisión y estabilidad que ofrece Symani.

Un linfedema, primera cirugía con el nuevo robot

La primera intervención con el Symani será una cirugía de linfedema secundario de extremidades inferiores. El linfedema es una patología crónica y progresiva causada por una alteración del sistema linfático que provoca una acumulación de líquido en los tejidos y genera hinchazón, pesadez y una reducción significativa de la calidad de vida del paciente.

En este caso, el linfedema es secundario, es decir, consecuencia de una lesión o tratamiento previo —habitualmente oncológico— que ha dañado o extirpado a los ganglios linfáticos de la zona. La técnica que se aplicará consiste en anastomosis linfático-venosas: conexiones microquirúrgicas entre los vasos linfáticos y las venas de pequeño calibre para crear una vía de drenaje alternativa que permita reducir la acumulación de líquido.

Se trata de una de las intervenciones de supermicrocirugía más exigentes técnicamente, ya que los vasos linfáticos pueden tener un diámetro inferior a 0,5 mm, y es precisamente en este tipo de proceso donde el robot Symani ofrece el mayor valor añadido gracias a su capacidad de trabajar con precisión absoluta en estructuras submilimétricas.

Control remoto para emular los movimientos de las manos del cirujano

Con el Symani, el cirugía maneja dos micromuñecas robóticas desde una consola remota, que están conectadas a unos brazos articulados que pueden actuar sobre cualquier región anatómica del cuerpo. Desde la estación remota, el cirujano controla las micromuñecas robóticas como si se tratara de su instrumental habitual.

El sistema del robot registra los movimientos de la mano del cirujano en el área de la intervención, que se muestra ampliada hasta 30 veces en una pantalla y con la posibilidad de verla en 3D, y los copia, convirtiéndolos en desplazamientos idénticos, pero reducidos hasta 20 veces en los microinstrumentos que incorporan los brazos robóticos. De esta forma se pueden llevar a cabo microcirugías y supermicrocirugías altamente complejas con total precisión y seguridad en estructuras anatómicas como vasos sanguíneos, nervios o vasos linfáticos, con un diámetro que a veces no supera los 0,3 mm.

En opinión de la Dra. Anna López-Ojeda, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital de Bellvitge, la incorporación del Symani “representa un salto cualitativo en nuestra capacidad de realizar microcirugía y supermicrocirugía con la máxima precisión. Gracias a este robot, podremos ofrecer a nuestros pacientes procedimientos que hasta ahora eran técnicamente muy exigentes, como las anastomosis linfáticas en el tratamiento del linfedema, con unos resultados más difíciles de conseguir manualmente. El Symani elimina el temblor fisiológico del cirujano y escala los movimientos a una precisión submilimétrica, lo que nos abre las puertas a una nueva era en la cirugía reconstructiva”.

Por su parte, sus primeras aplicaciones en el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología permitirán abordar con mayor precisión las transferencias nerviosas y las neurotomías y neurectomías hiperselectivas en el tratamiento de la espasticidad, procedimientos que requieren trabajar sobre estructuras nerviosas de diámetro muy reducido. El robot facilitará que estas intervenciones se realicen con mayor seguridad y consistencia, tal y como explica la Dra. Silvia López Marne, jefe clínico del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología.

Suscríbete a nuestro boletín mensual "Haz salud", con información de salud para todos.