Bellvitge presenta los resultados de su modelo de psiquiatría de puertas abiertas centrado en la persona

- Formación

El Hospital Universitario de Bellvitge ha presentado los resultados de su modelo de psiquiatría de puertas abiertas en la II Jornada de Atención Centrada en la Persona del Institut Català de la Salut (ICS), celebrada el 20 de octubre en el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol. La iniciativa representa un cambio en la forma de entender la hospitalización psiquiátrica, que pasa de una cultura centrada en el control a un modelo basado en la confianza, la autonomía y la participación activa de las personas en su proceso de recuperación.

Bajo el título «Quan m'hi portes?», Lía-Tamar Sánchez Salido, jefa de Enfermería del Área de Neurociencias del Hospital de Bellvitge, e Irene Feliu Pérez, responsable del Área de Atención a la Ciudadanía y Experiencia del Paciente, han compartido la experiencia de la unidad y los resultados de un proceso de evaluación participativa que ha incorporado las opiniones de pacientes, familiares y profesionales.

La unidad abierta de psiquiatría de Bellvitge, situada en la planta 9.1 del hospital, dispone de 16 camas distribuidas en seis habitaciones dobles y cuatro individuales. Integrada en el edificio general, permite a los pacientes desplazarse libremente dentro de unos horarios establecidos, sin las barreras arquitectónicas propias de una unidad cerrada.

Este modelo convive con la unidad de hospitalización psiquiátrica cerrada, lo que permite a los profesionales adaptar la atención a las necesidades clínicas y a la evolución de cada persona, así como facilitar la transición hacia un entorno de mayor autonomía cuando su situación lo permite.

Un cambio cultural que transforma las relaciones asistenciales

Tal como ha explicado Lía-Tamar Sánchez Salido, el proyecto va más allá de la apertura física de los espacios e implica una transformación de la cultura asistencial, con una atención que prioriza el acompañamiento, la confianza y la autonomía de los pacientes.

La unidad incorpora los principios del modelo internacional Safewards, orientado a prevenir conflictos y reducir las intervenciones coercitivas en las unidades de salud mental, así como los de la iniciativa QualityRights de la Organización Mundial de la Salud, que promueve una atención respetuosa con los derechos humanos

. Este enfoque refuerza el papel terapéutico de los equipos de enfermería, que, más allá de las funciones de supervisión y seguridad, potencian el acompañamiento, la comunicación y el desarrollo de la autonomía de los pacientes. Las intervenciones incluyen el abordaje de la salud emocional, las habilidades sociales, la gestión de situaciones de riesgo y la participación activa de las personas en su recuperación.

El entorno físico también forma parte de esta transformación, con espacios más acogedores e iniciativas orientadas a favorecer el bienestar, como el uso de música seleccionada específicamente para ayudar a reducir la ansiedad de pacientes y acompañantes.

Los pacientes valoran la unidad con un 9,14 sobre 10

La segunda parte de la presentación, a cargo de Irene Feliu, se ha centrado en incorporar la experiencia de los pacientes, sus familias y los profesionales a la evaluación y mejora del modelo asistencial.

Con este objetivo, se han organizado grupos de discusión para recoger sus percepciones sobre el entorno físico, la convivencia, la autonomía, la relación con los profesionales y la satisfacción general con la unidad.

Los siete pacientes participantes otorgaron a la unidad una puntuación media de 9,14 sobre 10. Entre los aspectos más valorados destacan la libertad de movimiento, el respeto a la dignidad, la autonomía, el ambiente agradable y el trato cercano y empático de los profesionales.

Las siete familias participantes puntuaron con un 9,5 sobre 10 su satisfacción por poder participar en el proceso de recuperación.

Los familiares destacaron especialmente la confianza, la acogida y la reducción del estigma asociado a la hospitalización psiquiátrica. Por su parte, los ocho profesionales participantes valoraron con un 9,62 sobre 10 su participación en el grupo de discusión. Entre los aspectos positivos identificados destacan una comunicación más fluida con los pacientes, una relación más cercana y un entorno asistencial más agradable. También señalaron retos relacionados con la gestión de las situaciones de crisis y la disponibilidad de recursos.

Escuchar a pacientes, familias y profesionales para seguir mejorando

Más allá de las valoraciones positivas, el proceso participativo ha permitido identificar propuestas concretas para seguir mejorando el funcionamiento de la unidad.

Los pacientes han planteado ampliar las actividades terapéuticas y de ocio, con iniciativas como las salidas recreativas, las actividades con animales o la creación de un espacio para practicar deporte. Los profesionales han propuesto reforzar los recursos para gestionar las situaciones de crisis, adaptar algunos espacios y establecer acuerdos de convivencia compartidos. Las familias, por su parte, han destacado la necesidad de disponer de espacios propios y mantener reuniones periódicas con los equipos asistenciales.

La evaluación también ha puesto de manifiesto la importancia de seleccionar adecuadamente a los pacientes que pueden beneficiarse de la unidad abierta y de mantener la complementariedad con la unidad cerrada, para garantizar una atención adaptada a las necesidades de cada persona.

La experiencia presentada por Bellvitge muestra que la transformación de la atención a la salud mental va más allá de los espacios físicos y requiere replantear las prácticas profesionales y las relaciones asistenciales. Se trata de un modelo que sitúa la dignidad, la autonomía y la recuperación de las personas en el centro e incorpora la escucha de pacientes, familias y profesionales como herramienta para seguir avanzando hacia una atención más humana y participativa.

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