La comunicación en el final de vida constituye una parte esencial de la cura, puesto que incide directamente en la confianza, la vivencia emocional y la percepción de la calidad asistencial. En este contexto, y atendido el carácter interdisciplinario de la atención, es imprescindible disponer de un lenguaje y unos criterios compartidos entre los diferentes perfiles profesionales para garantizar una comunicación coherente, empática y centrada en las necesidades de los pacientes y sus familias, evitando mensajes contradictorios y favoreciendo el acompañamiento.
En este marco, la jornada tiene como objetivo presentar el nuevo procedimiento de comunicación del hospital, así como proporcionar a los profesionales nociones y herramientas prácticas para abordar la comunicación de malas noticias y gestionar situaciones relacionales complejas. También se trabajará en la identificación y la atención de las necesidades de los pacientes y sus familias en situaciones de enfermedad avanzada y final de vida, contribuyendo así a reforzar la humanización de la atención y la calidad de la comunicación asistencial en situaciones de alta complejidad.