Esta nueva iniciativa pretende dar respuesta a una patología muy frecuente, que afecta a entre 50.000 y 70.000 personas en Catalunya, de las cuales aproximadamente un tercio sufren crisis de forma regular.
Hasta ahora, en Catalunya no existe un protocolo unificado para estos casos, como sí ocurre con los ictus o los infartos, lo que puede hacer que la atención varíe según la zona del territorio donde se resida. El objetivo del nuevo Código Crisis Epilepsia es lograr una respuesta más homogénea a nivel territorial frente al estatus epiléptico, una situación clínica que requiere una atención urgente.
El estatus epiléptico es una crisis epiléptica prolongada que puede tener una duración de más de cinco minutos o con convulsiones que se repiten sin que la persona recupere la conciencia entre ellas. Se trata de una situación grave que puede provocar daños cerebrales permanentes o incluso a la muerte si no se trata de forma oportuna y adecuada.
En este sentido, es necesario favorecer la detección precoz de los pacientes con estatus epiléptico, garantizar un acceso más rápido a la valoración por neurología y pruebas especializadas como el electroencefalograma (EEG) urgente, manteniendo la experiencia concentrada en centros acreditados y desarrollando circuitos asistenciales homogéneos en todo el territorio.
El Dr. Jacint Sala Padró, del Servicio de Neurología del Hospital de Bellvitge, subraya que uno de los grandes objetivos de la experiencia piloto es contar con un registro lo más exhaustivo posible de los tiempos de activación, atención y administración de medicamentos de las personas que sufren una crisis o un estatus epiléptico, y los beneficios que les puede suponer una atención precoz.
"Sobre todo nuestra participación pasa por tener un buen registro del número de activaciones, del tiempo de atención inter y extrahospitalario y de la administración de medicamentos, y de que ocurre con el enfermo una vez se activa la atención, porque en muchos casos convive con otras patologías agudas", añade el neurólogo.
El Hospital de Bellvitge atiende a unas 1.900 personas con epilepsia, y anualmente recibe unas 400 crisis urgentes y unos 90 estatus. Cabe destacar que un 60% de los casos de estatus son debuts de la enfermedad en personas sin ningún episodio previo, y que además es posible que tengan otras patologías asociadas.
El Hospital de Bellvitge y el de Viladecans trabajarán juntos en la prueba piloto, que debe constituir el punto de partida para extrapolar criterios y protocolos al conjunto de Cataluña. “Primero debemos saber, sin embargo, cuál es el impacto real de la epilepsia en un territorio como el nuestro, densamente poblado”, explica el Dr. Sala.
Junto a Neurología, Urgencias es el otro servicio implicado directamente en el abordaje de las crisis y estatus epilépticos. El Dr. Javier Jacob, jefe del Servicio de Urgencias del HUB, considera que el desarrollo del proyecto supone un reto organizativo, "ya que requiere una respuesta rápida y coordinada ante una situación potencialmente tiempo-dependiente, en la que el acceso precoz al electroencefalograma puede ser determinante para el diagnóstico y el tratamiento del estado epiléptico".
Desde Salut, a través de CatSalut, y del Plan nacional de urgencias de Cataluña (PLANUC), se está trabajando con la Sociedad Catalana de Neurología para valorar la atención a las personas con crisis epilépticas graves, ya que una detección y tratamiento precoces pueden mejorar la evolución de estos pacientes.
En este marco, se han realizado diversas reuniones y se están analizando los datos disponibles en el sistema para conocer la magnitud de los casos en Catalunya, dónde se producen y dónde se atienden, su pronóstico, el tratamiento actual y posibles acciones de mejora en el proceso diagnóstico y en la atención en fase aguda. Este trabajo se desarrolla conjuntamente con la Sociedad Catalana de Neurología, los hospitales del SISCAT y el SEM, bajo la coordinación del PLANUC.